Fondeaderos del Puerto Bahía de Algeciras
Barcaza en uno de los fondeaderos del Puerto Bahía de Algeciras

La institución portuaria gastará 1´4 millones de euros. Los trabajos comenzarán en breve


La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) extraerá durante los próximos meses las anclas y cadenas depositadas a lo largo de los años en los fondeaderos del Puerto Bahía de Algeciras. Un proyecto pionero en el Estrecho adjudicado por la institución portuaria a Drace Infraestructuras, que supone una inversión de la APBA de 1´4 millones de euros. Se estima que en la actualidad hay depositadas en el fondeadero más de 150 anclas y sus cadenas, que arrojan un peso medio del conjunto de cadena y ancla de más de 15 toneladas por pieza, con casos puntuales de hasta 100 toneladas. El uso de estas áreas de fondeo requiere fondos limpios de elementos que puedan engancharse con las anclas de los buques que operan en ellas. Sin embargo, la situación actual provoca que en ocasiones la operativa de “levar anclas” en los fondeaderos A, B, C y D del Puerto de Algeciras se vea obstaculizada. Si el ancla de un buque se engancha en estos elementos, impide en muchos casos que el buque pueda recuperarla, viéndose obligado a cortar cadena, aumentando de esta forma los elementos depositados.

Equipo de arqueólogos


Aunque la APBA ya había realizado trabajos y estudios geofísicos y magnéticos para localizar y definir la forma de estos elementos depositados en los fondeaderos, la primera de las actuaciones de este proyecto será verificar la posición y dimensionar estos elementos a través de un levantamiento geofísico superficial y prospecciones del lecho marino. Esto se hará hasta los 80 metros de profundidad en los fondeaderos A, B, C y D del Puerto Bahía de Algeciras, un área que comprende unas 2.528 hectáreas.

El siguente paso será extraer los elementos, siempre con el visto bueno del equipo de arqueología submarina que supervisará las labores y realizará el inventario de los mismos. El plazo previsto para estos trabajos es de unos cinco meses.

Finalmente, una vez en la superficie, los elementos serán transportandos a un centro de reciclado de residuos férricos y metales.