MANUEL MORÓN LEDRO ~ PRESIDENTE DE LA AUTORIDAD PORTUARIA DE LA BAHÍA DE ALGECIRAS


HABLAMOS de mercancías, no de pasajeros. Una aclaración previa necesaria, dada la confusión reinante en el actual debate sobre el asunto de los corredores ferroviarios. 

Uno de los principales argumentos que vienen esgrimiendo aquellos que defienden la alternativa del denominado Corredor Mediterráneo, o Eje Ferrmed, frente al Corredor Central, es que el primero, de llevarse a efecto, conectaría entre sí los puertos de la fachada mediterránea española, cosa que no se consigue con el Corredor Central. Este argumento deriva, a mi entender, de un error conceptual que conviene desenmascarar. 

Los puertos no se conectan entre sí por vía terrestre sino por vía marítima. La propia Comisión Europea, entre las recomendaciones contenidas en el documento de trabajo The New Trans-European Transport Network Policy. Planning and implementation issues (Bruselas 19.01.2011, Sec. 2011, 101 final), en el que se recogen los criterios que deberán presidir la selección de los corredores que finalmente quedarán incluidos en la red básica (core network) de la futura Red Transeuropea de Transporte, establece expresamente, en relación con el tráfico de mercancías, que "los puertos se deberán conectar solamente con sus respectivos hinterlands [zonas de influencia del interior], aunque puedan resultar conectados entre sí cuando así se derive del trazado de un eje principal.

Lo anterior es así, fundamentalmente, por razones de sostenibilidad. El transporte marítimo es, con diferencia, el modo de transporte más eficiente desde el punto de vista energético. Baste con señalar que para transportar por tren los 14.000 TEU (contenedores de 20 pies) que actualmente puede llegar a albergar un solo buque portacontenedores harían falta nada menos que 175 trenes; ó 7.000 camiones, si se transportasen por carretera. 

Los principales puertos del sistema portuario español se encuentran ubicados precisamente en la fachada mediterránea. Algeciras, el primero de ellos, movió el pasado año 70,3 millones de toneladas de mercancías; le siguen Valencia, con 64 millones y Barcelona, con 43,7. Entre los tres acumulan el 41,3% de las mercancías que mueve el conjunto de los puertos españoles. Estos tres puertos ofrecen, además, un gran número de conexiones marítimas, no sólo con puertos de otros países y otros continentes, sino también entre ellos mismos. 

Hasta 43 líneas marítimas regulares conectan en la actualidad los puertos de la fachada mediterránea española entre sí, principalmente los tres principales. Esta tupida red de conexiones marítimas es la que constituye, en realidad, el verdadero corredor mediterráneo de mercancías. Pretender basar la defensa del Corredor Mediterráneo ferroviario en un supuesto desvío de todo este tráfico del modo marítimo al terrestre, aunque éste sea el ferrocarril, no deja de ser un craso error. Así lo entiende al menos, como acabamos de señalar, la propia Comisión Europea.