Maersk Line, ha anunciado que suspende sus servicios desde tres puertos japoneses: Sendai, Hachinohe y Onahama, cuyas instalaciones y terminales de contenedores han resultado seriamente dañadas por el tsunami.

Maersk puntualiza, sin embargo, que no hay ninguna restricción comercial en la reserva para envíos desde el resto de Japón.

La naviera danesa  pormenoriza que en la mayoría de puertos del país se opera con normalidad, a excepción de los de Tokio y Yokohama, en los que a consecuencia de los cierres del pasado viernes y sábado se encuentran congestionados. Pero ni en estos ni otros puertos como Nagoya, Kobe, Osaka o Hakata se ha producido ningún daño a las instalaciones.

"Respecto a asuntos de seguridad, estamos siguiendo las recomendaciones de las autoridades", explica Maersk en un comunicado.

Maersk line no descarta que se produzcan cambios, por lo que asegura que irá informando a sus clientes a través de su página web.