La compañía asegura que es lo «más rentable» para trasladar su producción.

La crisis parece haber pasado de largo por la planta de Renault en San Jerónimo. La firma del rombo cerró 2010 con un volumen de fabricación de 933.000 cajas de velocidades en Sevilla, lo que representa un incremento del 23,5% frente a las cifras de 2009.

Y para el año en curso las expectativas pasan por crecer en torno al 5%, hasta rozar las 980.000 unidades. Además, las miras están puestas en la adjudicación de una segunda caja ecológica -en el marco de la estrategia Eco2 del grupo- y variante de la TL4, cuya decisión aún no tiene fecha, pese a que esperaba conocerse hace ya varios meses.

Mientras tanto, hay otras perspectivas que se desinflan. De poco parecen haber servido las advertencias lanzadas en Sevilla por el presidente de Renault España, Jean Pierre Laurent, cuando avisaba de que al Puerto hispalense podría escapársele una gran oportunidad de crecimiento si no mejoraba su comunicación con el Norte de África, lo que facilitaría a San Jerónimo el papel de suministrador a la planta que Renault construye en Tánger y que estrenará actividad a finales de este año o comienzos de 2012.

Laurent abogaba por reducir costes en el transporte y aliviar la mayor debilidad de Renault Sevilla -la logística-, que utiliza el transporte por carretera para dar salida a dos tercios de la producción, mientras que sólo una tercera parte emprende ruta vía marítima, según precisaron fuentes de la compañía.

Finalmente, el criterio de la rentabilidad se ha acabado imponiendo -en el marco de una estrategia global de ahorro de costes y eficiencia- y ha hecho que Renault se haya decantado por enviar su mercancía desde el Puerto de Algeciras, desechando la opción de Sevilla. "Es lo más rentable para Renault", apostilló el nuevo director de San Jerónimo, Gabriel González Alonso, que tomó el testigo de François Frenette el pasado mes de diciembre.

No obstante, no descartó la opción de que Sevilla suministre cajas a la nueva factoría. Ya envía 10.000 unidades al año a Casablanca (Marruecos). "Estamos en una posición interesante" para ello, aseguró, ya que los modelos que fabricará encajan con las cajas para coches de gama media y baja de San Jerónimo.

Lo que está claro, reseñó en su presentación ante los medios, es que la fábrica sevillana, especializada en cajas de velocidades, tendrá que intensificar los esfuerzos para ser aún más competitiva.

La marca del rombo ya somete a sus plantas a un concurso interno para que se ganen los nuevos proyectos de inversión y demuestren que son las más eficientes y productivas, pero a esta situación San Jerónimo tendrá que sumar la competencia de los fabricantes asiáticos de piñonería, que podrían hacerle especial daño a partir de 2014.

Y es que, como recordó González Alonso, el 80% de la producción de cajas de velocidades que hace Sevilla salen fuera de España con destino a una treintena de clientes. "La primera meta para Sevilla es la competitividad", abundó, si bien destacó que ya supo imponerse a una fábrica de Rumanía para asumir el proyecto de la caja de velocidades TL4.

Para seguir avanzando, anunció la creación de departamento de competitividad que pondrá cifras a los objetivos a seguir, como mejorar la productividad en un 10% respecto a 2010. Todo, para continuar siendo la mayor fábrica de cajas del grupo francés. No en vano, tres de cada diez con la firma del rombo proceden de Sevilla.

Y es que, frente a un mercado estancado o incluso a la baja como es el europeo, emergen nuevas demandas de países como China, la India, Rusia, Argentina o Brasil, en los que se esperan tasas de crecimiento del 15%. Es ahí donde está el futuro.

"Si somos competitivos, estaremos en primera línea de salida para optar a las nuevas tecnologías", afirmó, aunque señaló que la vida de la planta es longeva, tanto o más que la de las cajas de cambios que produce.