• El director general de Marina Mercante tendrá la última palabra para refugiar un barco accidentado
  • La constitución de una garantía financiera responderá de los posibles daños contra el medio ambiente
  • Incorpora al ordenamiento jurídico español los 'lugares refugio'
  • Impulsa los sistemas comunitarios 'SafeSeaNet', 'LRIT', y amplía el 'AIS'
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un nuevo sistema de seguimiento e información sobre el tráfico marítimo con el objetivo de trasponer la Directiva comunitaria y compatibilizar la libertad de navegación con la protección de la seguridad y la preservación del medio ambiente.

El nuevo Real Decreto hace especial referencia a los lugares de refugio y a las decisiones que se deben adoptar en caso de los buques necesiten asistencia, con el fin de evitar riesgos.
La toma de decisiones relativas a la protección de los busques corresponderá al director general de la Marina Mercante, que estará asistido por un comité técnico.
La directora general de Marina Mercante Isabel Durántez, será a partir de ahora la encargada de adoptar la decisión última sobre qué hacer en caso de que un barco con mercancías peligrosas sufra una emergencia frente a costas españolas. De esta manera se despejan las dudas que surgieron tras el accidente del Prestige sobre quien ostenta la responsabilidad final en caso de producirse una catástrofe marítima.
La nueva normativa regula además la constitución de una garantía financiera para responder, en cualquier cuantía, a las reclamaciones de indemnización por posibles daños contra el medio ambiente costero o las instalaciones portuarias.

No obstante, esta garantía no será un requisito imprescindible para acceder al puerto-refugio, tal y como adoptó el Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE).

La disposición aprobada hoy también recoge avances técnicos en los buques, como por ejemplo un sistema comunitario de información marítima y un sistema de identificación y seguimiento de largo alcance de busques (LRIT) para vigilar el tráfico marítimo hacia alta mar.

Además, recoge la ampliación del sistema de identificación automática de buques a los pesqueros de eslora igual o superior a quince metros, para controlar el tráfico marítimo y evitar abordajes.