El comercio internacional crecerá un 13,5% en 2010, “una recuperación más rápida de lo previsto”, según la Organización Mundial del Comercio, que en un principio estimaba que aumentaría un 10%. Pascal Lamy, director general de la OMC, ha manifestado: “Este auge en los flujos del comercio facilita los medios para salir de esta dolorosa recesión económica y puede ayudar a disminuir el desempleo. También subraya la sabiduría que algunos gobiernos han demostrado al rechazar medidas proteccionistas.”

Las exportaciones de mercancías de los países desarrollados aumentarán en 2010 un 11,5% en términos de volumen, mientras que en el resto del mundo (incluidos los países en vías de desarrollo y los que antes formaban la URSS), lo harán un 16,5%.

Éste sería el crecimiento anual más rápido del comercio internacional jamás alcanzado, desde que se creó este tipo de estadística en 1950. “Pero semejante tasa de crecimiento debe interpretarse en el contexto de un nivel de comercio fuertemente reducido en 2009, cuando las exportaciones mundiales descendieron en picado un 12,2%.” El mayor crecimiento anual anterior tuvo lugar en 1976 (+11,8%), también un año después de un declive que hasta entonces no tenía precedentes (-7,3% en 1975).

La OMC calcula que el comercio internacional de mercancías, en términos monetarios, creció alrededor de un 25% en el primer semestre de 2010, “fuertemente por encima del mismo periodo de 2009, continuando la tendencia iniciada en el primer trimestre del año.”

Las exportaciones internacionales de mercancías aumentaron aproximadamente un 7% en el segundo trimestre de 2010. En ese periodo, las estadísticas mensuales disponibles, realizadas sobre 70 países, que representan alrededor de un 90% del comercio internacional, demuestran que el comercio descendió en abril y mayo y subió de nuevo en junio.

Las exportaciones e importaciones de Asia crecieron ambas más de un 35% en el segundo trimestre de 2010, comparado con el mismo periodo del año anterior. Las exportaciones de África y Oriente Medio también aumentaron un 35%, impulsadas tanto por la creciente demanda de Asia y Estados Unidos como por precios más altos de las materias primas.