Un nuevo lobby  está tratando de encontrar soluciones:  TOXIC GASES AND VAPOURS (TGAV).

La investigación sugiere que aproximadamente entre el 10 y un 15 por ciento de todos los contenedores de importación puede tener una concentración demasiado alta de gases o vapores peligrosos. Esto podría ser  debido por ejemplo a la fumigación para el control de plagas o a los vapores del pegamento usado en los zapatos de deporte, etc, ...

Después de una travesía de tres semanas desde China a Europa por ejemplo, la concentración de gases y vapores a veces puede llegar a niveles peligrosos.

Los riesgos para la salud de los trabajadores son considerables, en Alemania y los Países Bajos, varias docenas de casos de incapacidad laboral se conocen en relación con la apertura de los contenedores. En el último año, incidentes similares se han documentado en Bélgica. Los investigadores médicos dicen que esto es sólo la punta del iceberg.

Uno de los mayores problemas es el hecho de que muchos empleados en el sector de la logística no son conscientes de los riesgos que corren. Además, los contenedores no suelen llevar una advertencia.

En Europa, existe una creciente atención por el problema, pero no existe una política coherente global con el fin de garantizar una competencia justa.

La recientemente lanzada plataforma TGAV se esfuerza para diseñar tal enfoque. En su página web ofrece  gran cantidad de información y próximamente estará disponible un manual para empresas y responsables políticos.

En el próximo mes de noviembre, una conferencia tendrá lugar para que empresarios, trabajadores y expertos se reúnan para intercambiar experiencias y discutir una política europea común.

Más información, incluyendo un video y un concurso, se encuentra en www.tgav.info