El comité de empresa de Marapie, antigua Sestibalsa, y el Sindicato Coordinadora queremos expresar públicamente nuestro completo desacuerdo con la actual estrategia comercial y laboral que está desarrollando la empresa Maersk en el puerto de Algeciras y el estrecho de Gibraltar. La dirección de Maersk ha apostado por desviar parte del tráfico de contenedores de Algeciras a Tánger, con lo que está poniendo en peligro los objetivos marcados en el convenio colectivo firmado en 2008 y vigente hasta 2017. En este convenio Maersk se comprometía a mover dos millones de contenedores al año. Tal y como van las cosas, este año, como mucho, Maersk moverá en Algeciras 1.800.000 teus.

Este comité y este sindicato decidieron en su día firmar el convenio, que implicaba la renuncia a determinadas mejoras sociales, con tal de garantizar la carga de trabajo citada, la viabilidad económica, la estabilidad laboral y el desarrollo para el puerto de Algeciras y su comarca. Ahora la empresa ha emprendido la estrategia de desviar los barcos y su carga de trabajo a otros puertos para a continuación volver a venir reclamando nuevos sacrificios y renuncias a los trabajadores de Algeciras. De momento, los 400 trabajadores eventuales de este puerto no tienen trabajo, con lo que tampoco se está cumpliendo la promesa de la empresa cuando creó para ellos una bolsa de contratación.

No nos vale que la empresa nos diga que si no se llega a los dos millones de contenedores pagará las penalizaciones previstas en el convenio, porque son cantidades irrisorias y cuando este comité firmó el convenio, lo que quería era garantizar y aumentar el trabajo y no conformarse con indemnizaciones.

También rechazamos la excusa de la crisis económica mundial, porque en la estiba sigue habiendo trabajo –sólo hay que ver que en Tánger los barcos hacen cola para cargar o descargar– y porque los beneficios de Maersk no sólo no han disminuido sino que han aumentado considerablemente. Los niveles de actividad en todos los puertos del Mediterráneo están aumentando considerablemente excepto en Algeciras y Málaga que han dejado de crecer en beneficio del puerto de Tánger. Además la empresa ha adquirido una nueva terminal en Brasil, y, al contrario de lo que preveían en el primer semestre del año, han obtenido unos beneficios importantísimos que al final de año pueden superar los 4.000 millones de dólares. Lo que tampoco ha disminuido es la voracidad y el ansia de beneficios empresariales a base de aumentar la tasa de explotación de los trabajadores.

Este comité y este sindicato queremos advertir a Maersk que no vamos a aceptar nuevas rebajas en las condiciones económicas y sociales del convenio laboral vigente y que tomaremos las medidas necesarias para que se cumplan el contenido en él recogido y firmado por ambas partes. Aprovechamos para felicitar a la otra empresa, TTIA, que ha apostado decididamente por el puerto de Algeciras y que, pese a los desacuerdos iniciales, está respetando el convenio y las condiciones pactadas.

Prensa Comité de Empresa de Marapie