El superávit comercial de China cosechó en julio, tras un repunte inesperado, su cota más alta en 18 meses.

Las exportaciones chinas crecieron sólidamente en julio, pero las importaciones se relentizaron debido al enfriamiento inducido de su economía, lo que quizá tenga repercusiones en la demanda global.

Las exportaciones de China aumentaron 38,1% en julio respecto al año pasado y sumaron 145.500 millones de dólares, mientras que las importaciones subieron 22,7% hasta los 116.800 millones, informó hoy martes la Administración General de Aduanas a la televisión china.

La evolución en las exportaciones fue menor al  43,9% de junio, mientras que el avance en las importaciones se redujo frente al aumento de 34,1% en ese mes.

La debilidad en la demanda china podría mellar su capacidad para ayudar a impulsar la recuperación global en un contexto donde destacan la crisis de deuda en Europa y las flojas ventas mundiales.

El voraz apetito de importaciones que tiene China ha disminuido por las restricciones que ha puesto al crédito bancario y a la construcción para evitar una posible burbuja en los precios de los activos. El crecimiento económico se desaceleró del 11,9% en el primer trimestre del año a 10,3% en el segundo.

"La caída en las importaciones podría afectar a aquellos países que suministran materias primas a China", dijo el economista Xing Ziqiang, de China International Capital Corp.

La reducción en el ritmo de las importaciones elevó el superávit comercial mensual de China a 28.700 millones de dólares, su nivel más alto desde enero del 2009.

Las exportaciones a Europa, su principal socio comercial, crecieron 36,4% a 28.700 millones de dólares, mientras que las ventas a Estados Unidos aumentaron 29,4% a los 27.400 millones.

"Aunque la economía global ha decaído, los datos de las exportaciones nos dicen que la economía de Occidente aún es bastante estable", dijo el economista Hu Xiaoyue, de Shanghai Securities.