Sobre un enorme peñasco en las peligrosas aguas del estrecho de Mandeb que conecta Europa con Asia, la guardia costera de Yemen construye una base para vigilar una de las vías marítimas más transitadas del mundo.

Piratas somalíes atraviesan el mar al sur del estrecho Bab al-Mandab, cercano a la costa de Yemen, y en los últimos meses han incrementado los ataques contra cargueros, petroleros y embarcaciones de pesca, haciendo caso omiso a las medidas tomadas por las marinas de al menos una decena de países.

Pero Yemen tiene mayores preocupaciones en cuanto a su seguridad costera, después de que un brazo de Al Qaeda llamara al bloqueo del estrecho entre el Mar Rojo y el Golfo de Aden, a través del cual pasan 25.000 barcos cada año, un 7 por ciento del transporte marítimo mundial.

"La naturaleza geográfica de Bab al-Mandab (en árabe: باب المندب, bāb al-mandib, que significa «la puerta de las lamentaciones») , de la costa y la tierra, sus playas e islas, hace que sea muy sensible en cuanto a su seguridad", dijo a Reuters Mohamed Mubarak bin Aefan, director de la gerencia portuaria de Aden.

Según expertos, a los militantes les costará bloquear el estratégico estrecho, pero la industria del transporte todavía está preocupada por posibles ataques cerca de la costa sudoeste de Yemen. Un funcionario yemení dijo que Francia estaba ayudando a construir la base con la esperanza de que tenga el doble propósito de combatir la piratería y a Al Qaeda.

Los puertos y las aguas de Yemen ya han sido blancos de ataques con anterioridad.

El Gobierno estadounidense advirtió en marzo a los barcos que navegan cerca de la costa de Yemen del riesgo de ataques de Al Qaeda, similares al atentado suicida contra el buque de guerra estadounidense Cole en el 2000 que dejó a 17 soldados muertos.

Dos años más tarde, Al Qaeda atacó a un gran buque cisterna francés en el Golfo de Aden, al sur de Bab al-Mandab.

Las preocupaciones por el estrecho, por el cual son transportados a diario unos 3 millones de barriles de crudo con rumbo a Europa y Estados Unidos, aumentaron más cuando Yemen reforzó la seguridad sobre su costa contra posibles ataques terroristas.

Yemen pasó a ser una alta preocupación para Occidente, después de que el brazo yemení de Al Qaeda se adjudicara un frustrado intento de atentado con bomba en diciembre contra un avión que viajaba a Estados Unidos, alarmando tanto a Washington que reforzó su asistencia en seguridad a la empobrecida nación.

En otro descarado ataque en junio, por el que Yemen responsabilizó a Al Qaeda, hombres armados mataron a 11 personas en los cuarteles centrales de la región sur de una agencia yemení de inteligencia en Aden, en el ataque más letal en Yemen desde el atentado al Cole.

Pero la llamada del grupo a comienzos de año al bloqueo de Bab al-Mandab destinada cortar los envíos estadounidenses a Israel no significa que Al Qaeda sea capaz de una operación tal, dijo Jim Cameron, importante analista de Stirling Assynt.

"Es sin duda una amenaza real aunque pienso que es más una aspiración que una capacidad en este momento", indicó.

Además, no sería fácil bloquear completamente el estrecho de 22 kilómetros, según dicen expertos.

"El estrecho es ancho y las corrientes son fuertes y complejas, de modo que sería difícil bloquearlo en un sentido físico", dijo Roy Facey, asesor portuario del Puerto de Aden.

PREOCUPACIONES EN LA INDUSTRIA MARÍTIMA

Pero los llamados a cerrar Bab al-Mandab todavía causan impacto en la industria de transporte de la región, que se tambalea a raíz de ataques piratas, dijo Hisham al-Saqaf, gerente general de transporte y servicios marítimos de Gulf Agency Company (GAC) Yemen.

"No sé cómo lo harían pero por supuesto que esta es una amenaza y los propietarios de las embarcaciones se toman estas cosas muy seriamente", sostuvo.

Aunque los aliados occidentales de Yemen y Arabia Saudita temen que Al Qaeda esté explotando la inestabilidad en Yemen para perpetrar ataques en la región, la piratería es la preocupación más acuciante de la industria del transporte.

Los piratas somalíes están ganando millones de dólares en rescates secuestrando barcos en el Golfo de Aden y el Océano Indico. Más de 15 barcos y cientos de marineros están secuestrados cerca de la costa de Somalia.

Hasta ahora, los rebeldes al Shabaab de Somalia, vinculados a Al Qaeda, no han estado directamente involucrados en la piratería, que ha florecido ante la falta de un Gobierno fuerte y la anarquía en la nación del Cuerno de Africa.

La actividad en los puertos se ha visto afectada y las líneas de transporte tienen que desembolsar millones de dólares en tarifas más altas de seguros, costos adicionales de seguridad y mayores sueldos para sus tripulaciones, todo esto pese a la presencia naval internacional.

Estados Unidos estima que cada día entre 30 y 40 buques de guerra participan de maniobras anti-piratería junto a la UE, OTAN y Estados Unidos como así también China, Rusia, India, Malasia, Corea del Sur y Japón.

Una amenaza grave a la seguridad de los barcos que pasan por Bab al-Mandab tendría implicancias mundiales para la industria y podría provocar una intervención militar internacional aún más fuerte, dicen expertos.

El número de barcos que ingresan al Puerto de Aden ha caído alrededor de 11 por ciento este año respecto del 2008.

El operador portuario con sede en Dubai DP World, que administra un puerto de contenedores en Aden, dice que no hubo mayor impacto sobre las líneas de contenedores pero que la piratería era una preocupación para el negocio.

"El negocio en el que estamos es muy competitivo. Todo el mundo quiere una tajada de él, desde Aden a Muscat, Dubai y Jeddah, de modo que cualquier desventaja que tengamos frente a otros puertos es una preocupación", dijo Arthur Flynn, vice gerente general de la Terminal de Contenedores de Aden.

PIRATAS SOMALÍES LIBERAN DOS BARCOS

Por otro lado, Piratas somalíes liberaron el buque petrolero UBT Ocean y el pesquero Sakoba tras el pago de un millonario rescate, informaron hoy autoridades marítimas.

El coordinador del Programa de Asistencia a Marineros del Este de África, Andrew Mwangura, afirmó que ambas embarcaciones se dirigen a puerto keniano y que sus tripulantes (21 del Ocean y 14 del Sakoba) se encuentran bien.

El buque petrolero, de propiedad noruega, está registrado en las islas Marshall y fue secuestrado en aguas de Madagascar, procedente de los Emiratos Árabes Unidos y con destino a Tanzania.

Por su parte, el Sakoba es un buque de pabellón keniano y propiedad de una naviera de Ghana, según divulgó la cancillería española, aunque la organización Ecoterra asegura que pertenece al país europeo.

Fuentes de los piratas somalíes confirmaron la liberación de ambas embarcaciones y afirmaron haber recibido tres millones de dólares por la entrega del pesquero y cuatro millones a cambio de la libertad del petrolero y sus tripulaciones.