• China asegura que ha superado a Japón como segunda economía mundial
Tras 30 años de acelerado crecimiento, China superó a Japón y se convirtió en la segunda entre las mayores economías del mundo, y, según las proyecciones del Banco Mundial y de Goldman Sachs, podría superar a Estados Unidos en 2025.

China registró en el segundo trimestre un crecimiento del 10,3% y del 11,1% en el primer semestre.
El jefe de la Administración Estatal de Divisas (AED), Yi Gang, ha asegurado que se espera que el Producto Interno Bruto (PIB) de China crezca más de 9% en 2010, así lo informa la agencia estatal de noticias Xinhua
El gigante asiático mantiene desde 1978 un crecimiento del producto bruto interno (PBI) que supera el 8%, y es una de las pocas economías que enfrentó con éxito la actual crisis mundial.

En medio de la debacle global, el gigante asiático conserva su dinamismo económico y comercial y desempeña un papel de locomotora en el plano internacional. Sin embargo, en términos de ingreso per cápita, China se mantiene por detrás de Japón y de Estados Unidos.

"China es todavía un país en desarrollo y nosotros debemos ser suficientemente prudentes para reconocerlo", dijo Yi Gang, jefe de regulación cambiaria de China, al ser consultado sobre si ya era tiempo de que el yuan se convirtiera en una moneda internacional.

Si China puede conservar un ritmo del 5 al 6% anual en la década de 2020, acumulará un crecimiento acelerado durante 50 años, lo que, según Yi, sería un hito sin precedente en la historia.

El ascenso económico ininterrumpido, que permitió que China superara a Gran Bretaña y Francia en 2005, y a Alemania en 2007, se está traduciendo gradualmente en un modelo para el escenario mundial.

Divisa global

No obstante, ansioso por protegerse de la volatilidad de los mercados globales, el régimen de Pekín no permite que su moneda se intercambie libremente, excepto para propósitos comerciales e inversión extranjera directa. Yi dijo que su gobierno no tiene calendario alguno para hacer al yuan completamente convertible.

Del mismo modo, China no se muestra apurada por convertir el yuan en una divisa global.
"Debemos ser modestos y todavía debemos tener un bajo perfil. Si otras personas escogen el yuan como moneda de reserva, no las detendremos, ya que es la demanda del mercado. Sin embargo, no presionaremos para promoverlo", agregó.

China ha alentado el uso del yuan entre sus vecinos; les permitió más comercio en su moneda y adoptó una serie de medidas para hacer de Hong Kong un centro de negocios donde la divisa china pueda circular con libertad.

Pero Yi aclaró: "No creo que, porque la gente esté hablando de eso, el yuan esté cerca de convertirse en una moneda de reserva. En realidad, está lejos de eso".

El mes pasado, China abandonó 23 meses de fijación del yuan al dólar y reanudó una flotación manejada del tipo de cambio. Pero el yuan ha subido sólo un 0,8% y los economistas calculan que incluso ha caído en valor.

En tanto, Japón anunció ayer una inesperada caída de su producción industrial, además de su mayor nivel de desempleo en siete meses y más deflación, lo que ensombrece las perspectivas sobre el ritmo de recuperación de la segunda economía mundial.

La producción industrial de Japón cayó en junio un 1,5% respecto del mes anterior, su primer descenso en cuatro meses, sobre todo a causa de la menor fabricación de automóviles y productos electrónicos, dos de los grandes motores de las exportaciones niponas.

Además, el desempleo en Japón alcanzó en junio al 5,3% de la población activa.