• España duplicará los medios que aporta a la vigilancia de la zona de Somalia
  • Algunos armadores alemanes abandonan su pabellón para llevar seguridad privada a bordo
Expertos en protección de buques han dado la voz de alarma sobre la posibilidad de que los actos de piratería en la costa oeste de África, hasta ahora circunscritas a la zona de Nigeria, se estén extendiendo hacia el noroeste y, lo que es peor, se están copiando miméticamente las prácticas que se llevan a cabo en la zona de Somalia. En junio se han registrado casos frente a Ghana y Costa de Marfil en los que se secuestró, o trató de secuestrar, buques, cuando anteriormente en esas zonas “sólo” se daban robos a buques atracados en puerto. Entre otros, el buque tanque petroquímico “Ozay 6”, de 11.505 tpm, abanderado en Turquía, fue atacado y secuestrado a 14 millas de la costa de Ghana. Según el International Maritime Bureau, en 2009 sólo se registraron en esta zona, tres casos de robos cuando el buque estaba fondeado.

Esta problemática sigue preocupando notablemente a los armadores, como lo demuestra el hecho de que algunos navieros alemanes hayan comenzado a cambiar la bandera de sus buques que navegan en el Golfo de Adén, para poder embarcar personal de seguridad privada a bordo para hacer frente a los actos de piratería. Por ejemplo, la naviera Komrowskiha ha cambiado la bandera del portacontenedores “Taipan” (925 TEU), hasta ahora alemana, por la liberiana, para una línea que incluye el Golfo de Adén. El registro de Liberia, a diferencia del alemán, recomienda el uso de seguridad privada a bordo de los buques y enumera una serie de empresas que prestan estos servicios. El “Taipan” fue atacado por piratas la pasada semana santa, pero la tripulación se refugió en zonas cerradas del buque y las fuerzas militares navales holandesas pudieron rescatar el buque.

Max Johns, portavoz de la asociación de navieros alemanes (VDR), ha declarado que entre 30 y 40 buques controlados por armadores alemanes navegan con regularidad en el Golfo de Adén. VDR considera que buques militares deberían proteger a los mercantes en esas aguas, pero siguen oponiéndose al uso de seguridad privada a bordo, esté el buque abanderado en Alemania o no, porque “Existe mucha incertidumbre legal sobre el uso de mercenarios.” Por tanto, las principales asociaciones navieras internacionales siguen reclamando la continuidad de las resoluciones de la OMI al efecto y de la protección militar.

En este contexto, hay que valorar muy favorablemente la noticia, anunciada por la ministra de Defensa española el 10 de junio, en un simposio sobre piratería en el Parlamento Europeo, de que España duplicará sus medios navales en el Océano Índico a partir del próximo 1 de septiembre. Actualmente, la fragata "Victoria" opera frente a las costas de Somalia y está previsto que en septiembre sea relevada por un buque de asalto anfibio clase "Galicia" y un patrullero de altura. Estos dos buques formarán parte de la ampliación de los recursos de la operación europea Atalanta según explicó la ministra Chacón durante la época en la que, por no haber monzones en la zona, se espera aumenten los actos de piratería.

En el mismo simposio, la presidenta de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, Carmen Fraga, reclamó una reforma del derecho internacional del mar que permita hacer frente con más eficacia a las nuevas formas de piratería. Recordó que las normas actuales datan de 1982, cuando "se tenía a la piratería por un conjunto de acciones aisladas, puntuales y en vías de desaparición".