Mientras Coordinadora acuerda desconvocarla, UGT, CC.OO. y otras organizaciones sindicales mantienen la convocatoria por el momento.

Adolfo Utor, Presidente de ANAVE: "Si con esta ley no conseguimos una mayor competitividad de nuestros puertos, estará en peligro el futuro de éstos y de sus trabajadores. Este objetivo es responsabilidad de todos."

Según anunció el sindicato mayoritario en el sector de la estiba portuaria, y recogen varios medios de comunicación especializados, Coordinadora acordó en Asamblea aceptar las modificaciones al proyecto de Ley de Puertos que le han sido ofrecidas por el PSOE y que contarían con el apoyo del PP.

Por este motivo, Coordinadora ha apoderado a su máximo responsable, Antolín Goya, para decidir la desconvocatoria de la huelga anunciada, si, a su juicio, se reciben garantías suficientes de que el texto definitivo recoja los puntos aceptados en la Asamblea.

No obstante, otras centrales sindicales, como UTG, CC.OO., etc. no han modificado su posición y mantienen la convocatoria de huelga, que comenzaría a las 08.00 h del martes 11 de mayo. En consecuencia, algunas empresas cargadoras están reforzando sus stocks en las islas Baleares y Canarias, como medida preventiva por si finalmente el conflicto llegase a producirse.

Todas las organizaciones sindicales con representatividad en el sector de la estiba portuaria habían acordado un calendario de huelgas en todos los puertos españoles, en protesta por los elementos liberalizadores que se contienen en las enmiendas al proyecto de modificación de la Ley de Puertos que PSOE y PP pactaron y depositaron en el Congreso de los Diputados.

Los dos aspectos principales de estas reformas, consisten en potenciar la figura de la autoprestación por las empresas navieras en los tráficos de corta distancia y excluir todos los vehículos autopropulsados del ámbito funcional del servicio público de estiba. Ambos puntos habían sido valorados favorablemente por ANAVE en tanto en cuanto podrían contribuir a la mejora de la eficiencia de los puertos españoles y, en consecuencia, a la mayor competitividad del transporte marítimo frente a otros modos de transporte en los tráficos de corta distancia.

El presidente de ANAVE, Adolfo Utor, declaró que “estos objetivos de eficiencia y competitividad son demandados por las empresas navieras porque a su vez se los demanda el mercado. Si el marco actual de la estiba se mantiene en términos generales, persistirá la necesidad de avanzar hacia dichos objetivos, por lo que todos los agentes implicados, y en particular empresas y trabajadores deberán buscar fórmulas viables dentro de dicho marco”. Por otra parte, Utor considera que “Si está ya tomada la decisión de reducir el alcance de las reformas propuesta para no dar lugar a conflictividad laboral, debería confirmarse cuanto antes para evitar efectivamente los graves perjuicios que se derivarían de la huelga para navieras y cargadores”.