• Las alarmas que no se correspondían con un peligro real aumentaron el año 2009 un 55% respecto a 2008
La activación involuntaria de los mecanismos de las embarcaciones para dar la alarma en caso de emergencia o malentendidos entre la flota son algunas de las causas de que los centros de coordinación de Salvamento Marítimo reciban cada año numerosas alertas que, posteriormente, una vez activado el dispositivo de rescate, se comprueba que son falsas. El año pasado este tipo de avisos experimentaron un importante incremento, del 50% –al pasar de 535 en 2008 a 827 en 2009–, y representaron casi una de cada cinco emergencias comunicadas a Sasemar, el 16%.

El pasado ejercicio los medios de Salvamento Marítimo realizaron 5.028 actuaciones en aguas españolas y 827 fueron falsas alarmas, según los datos publicados esta semana por el organismo dependiente del Ministerio de Fomento.

Las emergencias más numerosas, 3.381, tuvieron como protagonistas a buques o sus tripulaciones y en 234 casos se realizaron evacuaciones médicas siguiendo los consejos y solicitudes del Centro Radiomédico del Instituto Social de la Marina.

El resto de actuaciones se centraron en la protección del medio marino y lucha contra la contaminación marítima (463) y casos de intervenciones en caídas desde acantilados, submarinistas o recogida de objetos a la deriva (1.647).

Las falsas alarmas acumulan dos años con un importante incremento. En 2007 se registraron 355 avisos que no respondían a una emergencia real, al año siguiente ascendieron hasta los 535 y el pasado ejercicio superaron los 820.

Algunos expertos han señalado en numerosas ocasiones que la mayoría de las radiobalizas de los barcos saltan de forma automática sin que exista un peligro para la embarcación y han denunciado que, por ello, en los protocolos de actuación de Sasemar está la llamada a embarcaciones próximas a la que da la alerta para verificar la emergencia o incluso la consulta a los armadores de los buques. Es un procedimiento que, aseguran los expertos, provoca retrasos en las intervenciones de rescate pero que Salvamento Marítimo niega.

De hecho, la Dirección General de la Marina Mercante recomienda a la flota que no dude a la hora de dar una alerta: "Es mejor que se ponga en marcha el dispositivo de emergencia y que sea falsa alarma que no hacerlo y luego lamentar ese hecho". Además, aconseja comunicar todas las complicaciones que pueda sufrir la embarcación mientras no llega la ayuda y posibles mejoras en la situación.