• El 'CryoSat-2', será el tercer satélite de la serie "Earth Explorer" (Exploradores de la Tierra) de la ESA en órbita, tras el lanzamiento de GOCE en marzo de 2009 y de SMOS, en noviembre de ese mismo año.
La Agencia Espacial Europea (ESA) tiene previsto lanzar el próximo 8 de abril el satélite 'CryoSat-2', misión que monitorizará las variaciones en el espesor del hielo marino que flota en los océanos polares y en las capas heladas que cubren a Groenlandia y la Antártida.

Éste es sin duda "el satélite más sofisticado jamás diseñado para el estudio del hielo del planeta" según ESA,. Su lanzamiento está previsto para las 15.57 horas del día 8 de abril desde el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajstan.

Esta nueva fecha de lanzamiento ha sido confirmada por la compañía espacial Internacional Kosmotras, tras la puesta en marcha y la validación de un cambio en el "software" de vuelo del lanzador.
El cohete que se utilizará en esta ocasión es un misil balístico intercontinental SS-18 en el que se ha adaptado la tercera etapa para la colocación en órbita de cargas. El Dnepr de 211 toneladas mide 34 metros de altura y tres de diámetro.
Una vuelta al planeta cada 100 minutos

El 'CryoSat-2', será colocado en órbita polar de la Tierra a 717 kilómetros de altura, completando una vuelta completa al planeta cada 100 minutos. Está diseñado para funcionar tres años (incluidos los seis meses de la fase de puesta a punto y calibración), con una posible extensión de dos años más.

Earth Explorers

El "CryoSat" en un principio estaba previsto que fuese el primero de los "Earth Explorers", pero el primer satélite quedó destruido tras un fallo del lanzador en octubre de 2005, desde la base rusa de Plesetsk. En aquella ocasión el cohete fue un Rockot, también un misil (SS-19 ICBM) adaptado para la colocación en órbita de artefactos espaciales, y el fallo se debió a que no se separó la segunda etapa del cohete. Dada la importancia de los objetivos científicos de la misión se decidió volver a construir la plataforma.
El hielo ártico ha disminuido un 2,7% por década desde 1978, y en 2007 se registró el mínimo absoluto. En Groenlandia la pérdida de capa helada es notable, y en la Antártida, que se consideraba un territorio demasiado frío para que sus hielos perdieran estabilidad por el calentamiento del planeta, se están acumulando demasiados datos que apuntan a lo contrario.
Con 700 kilos de peso y un nombre que viene del griego "kryos" que significa "frío", "CryoSat-2" llevará a bordo el primer altímetro radar en microondas cuyo funcionamiento no depende de las condiciones meteorológicas en la Tierra.

Este instrumento ha sido optimizado para determinar las variaciones en el espesor del hielo que flota en los océanos, que puede ser del orden de varios metros, o del de las capas de hielo que cubren las regiones polares, que en la Antártida pueden alcanzar los cinco kilómetros de espesor.

La misión enviará datos sobre la tasa de variación del espesor del hielo con una precisión de menos de un centímetro.