El grupo AP Moller-Maersk tiene como objetivo reducir costes por otros 500 millones de dólares este año y afirma que su unidad de terminales portuarias debe prepararse para un menor crecimiento.
El grupo, que incluye la naviera más grande del mundo Maersk Line, recortó más de 2 mil millones de dólares en gastos el pasado año, cuando apuntó su primera pérdida anual en la historia, debido principalmente a la crisis económica mundial.

"... La nueva prioridad es ir por un recorte adicional de 500 millones de dólares en 2010", según la compañía en su revista interna.

"No estamos de recortes sólo para sobrevivir sino para ser más competitivos," afirma en la publicación el Presidente Ejecutivo Nils Smedegaard Andersen.

Además, apunta que será más difícil recortar gastos en 2010, sin embargo la empresa eliminará o convertirá las unidades menos rentables.
"2010 será otro año difícil, pero creo que Maersk Line tiene el potencial para conseguir un beneficio mucho mejor por contenedor transportado que sus competidores", "... esto significa que debemos ser capaces de llegar a un resultado razonable, incluso en las circunstancias difíciles que nos enfrentaremos este año", afirma el CEO en papel couché.
En la presentación de los resultados del grupo AP Moller-Maersk en 2009 a principios de este mes, se afirmó por parte de los ejecutivos que esperaban obtener un beneficio modesto en 2010, a pesar de Maersk Line, que probablemente se mantenga en números rojos, ya que los fletes no se habían recuperado aún a un nivel satisfactorio.

El responsable de terminales portuarias, Kim Fejfer, afirmó en dicho acto que la crisis financiera ha cambiado permanentemente el negocio y APM Terminals se debe acostumbrar a un menor crecimiento.
"En el futuro tenemos que acostumbrarnos a menores tasas de crecimiento globales que oscilarán entre el 0 y el 5 por ciento anual, en comparación con el 10-15 por ciento de antes de la crisis", "En los próximos tres años, algunos mercados crecerán más del 5 por ciento, y algunos no lo harán en absoluto".
Los clientes de Maersk frente a una competencia mucho más rígida, están cada vez más centrados en el precio, mientras que antes se interesaban más por la capacidad de la terminal y la velocidad de carga y descarga.

Ahora, "... los operadores de terminales tratar de ganar clientes a los competidores con los precios" afirma el presidente ejecutivo de APM Terminals, Fejfer en la revista 'Maersk Post'.