Fernando González Laxe

Fernando González Laxe (A Coruña, 1952) cumplirá a finales de abril un año al frente de Puertos del Estado. Lo podrá celebrar, ya que, después de una larga tramitación, en abril también entrará en vigor la nueva ley de Puertos, una de las escasas reformas que ha contado con el acuerdo parlamentario del PP y el PSOE después de pactar más de 400 enmiendas.

«Ahora son los gestores de los puertos los que deben aprovechar esta herramienta para no perder el tren de la competitividad», señala el máximo responsable del ente público.

En su opinión, la ley, que introduce una mayor autonomía de gestión para las autoridades portuarias, racionaliza los planes económicos-financieros y otorga una mayor libertad para el establecimiento de tarifas, nace en un momento delicado en términos de actividad (la caída de los tráficos fue del 13% en 2009) y de una lucha feroz por captar a los grandes operadores marítimos mundiales.

«Hay que aquilatar y medir la nuevas inversiones. Las infraestructuras existentes ya son suficientes, por lo tanto, el esfuerzo debe concentrarse en mejorar la calidad del servicio, con una mayor automatización de las terminales, y eso significa un mayor número de grúas por terminal».

El ex presidente de la Xunta de Galicia tiene claro que ése es el camino para combatir el crecimiento de otros puertos rivales, especialmente, el super puerto de Tánger (Marruecos), el gran reto para España en los grandes corredores del Atlántico y del Mediterráneo. En el punto de mira están las instalaciones de Algeciras, las mayores de España por número de toneladas movidas, que tiene en Tánger una amenaza real.

«Es imposible competir en costes con Marruecos, por lo que el valor añadido hay que buscarlo en la tecnología, la especialización y la calidad del servicio». En su opinión, las conexiones ferroviarias con los puertos, son fundamentales. Este mensaje también ha calado en el seno del Ministerio de Fomento.

El titular del departamento, José Blanco, presentará en abril un nuevo plan extraordinario de infraestructuras donde las conexiones con los puertos formarán parte de la lista de proyectos a desarrollar mediante fórmulas de colaboración público privadas.

Para Fernández Laxe, la competitividad representa una cuestión crítica, que implica la responsabilidad de todos los agentes que participan en el negocio portuario, incluidos los profesionales de la estiba, que este mes amenazaron con una nueva convocatoria de huelga por estar en contra de la reforma sectorial.

«En un momento como el actual, de crisis económica, es necesario medir los gestos y las declaraciones, ya que, por ejemplo, la última amenaza de huelga pasó una importantes factura al Puerto de Algeciras, que perdió 700.000 contenedores en beneficio de otros puertos rivales, como el de Marruecos».

Además de las energías destinadas a pactar la nueva ley, Puertos del Estado es víctima del plan de austeridad impuesto por José Blanco en todo el grupo Fomento. Su parte alicuota consiste en la reducción del número de direcciones generales, «que pasan de cuatro a tres», y en un mayor control sobre la inversiones, que se reducen a la mínima expresión en obra nueva. Ahora mismo no son necesarias, ya que el 50% de las terminales españolas están ociosas. Lo óptimo sería alcanzar el 60% o el 70%».

Puertos del Estado ha tenido que cubrir recientemente las espaldas de proyectos en fase de construcción con serias dificultades financieras. El caso más relevante, por el volumen de recursos, ha sido el Puerto de El Musel, de Gijón.

En enero, el ente público garantizó un préstamo del ICO por valor de 215 millones de euros para apoyar la ejecución de la ampliación. Antes del verano, si no se producen cambios de última hora, también concederá un préstamo de otros 200 millones de euros para ayudar a los promotores del puerto exterior de A Coruña, en Punta Langosteira.

Consecuencia de este esfuerzo, la nueva ley exigirá a los presidentes de las autoridades portuarias máxima concentración para rentabilizar las inversiones. «La norma exige obtener una rentabilidad anual para el conjunto del sistema del 2,5%».

En línea con este compromiso, una de las líneas de actuación es la participación en las grandes ferias y eventos internacionales para captar nuevos clientes como, por ejemplo, la feria de cruceros de Miami . Brasil es otro de los objetivos del ente.

Novedades legales

1- Las autoridades portuarias podrán proponer valores propios para las tasas del buque, del pasaje y de la mercancía. Esta libertad sólo está condicionada por un mayor control financiero, que exige una rentabilidad anual mínima del 2,5%.

2- Los puertos ganan atractivo como grandes plataformas logísticas y de transporte al poder bonificar a las empresas que quieran instalarse en sus recintos. Además, se amplían las bonificaciones en las tasas de buque, pasaje y mercancía, entre otras.

3- La ley mantiene el libre acceso a la prestación de servicios. Todas las empresas que cumplan las prescripciones mínimas tendrán derecho a una licencia para operar. Además, se extiende al ámbito de la autoprestación y de la integración de servicios.

Vía: Expansión.com