Hoy martes se debe cerrar el período de enmiendas parciales al nuevo articulado, cerca de tres meses después de que se prorrogaran por primera vez a la espera del acuerdo.

El ministro de Fomento, José Blanco, quiere aumentar los apoyos en el Congreso a la nueva Ley de Puertos y ha ofrecido a CiU, que en un principio rechazó el texto y pidió su devolución al Gobierno, negociar nuevas enmiendas a la norma, pese a que el PSOE ya había cerrado un acuerdo con el PP que permitió a la norma superar el rechazo de los grupos nacionalistas en la Cámara Baja.

Fuentes parlamentarias señalaron a Europa Press que Blanco ha mantenido en los últimos días encuentros en el Congreso con los portavoces de Fomento de PP, Andrés Ayala, y de la federación catalana, Pere Macías, en los que ha mostrado su disposición a "abrir" el pacto a CIU. El plazo de presentación de enmiendas parciales al proyecto concluye hoy, si bien no se descarta que se amplíe.

El pasado mes de octubre, gracias a su acuerdo, PSOE y PP sumaron votos para derrotar ante el Pleno del Congreso las dos enmiendas de totalidad presentadas por CiU y ERC-IU-ICV y apoyadas por PNV y BNG, contra el proyecto de ley, que Blanco, calificó como la "oportunidad" de convertir a España en "pieza clave" del transporte marítimo a nivel internacional.

"Debemos ahora proporcionar al sistema portuario español el modelo estable y definitivo que se merece", insistió Blanco durante aquel debate, antes de invitar al resto de grupos a sumarse al consenso entre el PSOE y el PP, del que aseguró que pondrá las "bases y las garantías" para hacer a los puertos españoles "cada vez más competitivos".

ESTRUCTURA ÚNICA DE LAS TASAS

El pacto entre 'socialistas' y 'populares' establece que la ley mantendrá una "estructura única" para las tasas portuarias con "bonificaciones regladas" y un coeficiente corrector para cada puerto, "de carácter potestativo".

Éste estará basado en indicadores financieros asociados a la eficiencia de gestión y rentabilidad de cada puerto con el objeto de que quede garantizada la autosuficiencia económica, la leal competencia entre puertos y el menor coste para el usuario.

Con respecto a la estiba, el modelo de gestión será único a través de sociedades mercantiles privadas, con capacidad de supervisión por parte de las Autoridades Portuarias para evitar distorsiones en su funcionamiento que afecten a la leal competencia entre los prestadores del servicio.