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Hasta mediados de 2008, las principales preocupaciones para la mayoría de los operadores portuarios fueron la congestión y la falta de infraestructura para hacer frente a la demanda. Ahora, con las compañías navieras que tratan de ahorrar dinero reduciendo al mínimo las escalas, los operadores se enfrentan a tiempos difíciles. Jesper Kjaerdegaard, socio de la empresa de consultoría marítima 'Mercator International LLC' en Londres, dijo que mientras que el volumen en los puertos europeos se redujo un promedio de 10 por ciento el año pasado, sus contratos a largo plazo y márgenes de beneficios les permitió "tomar un respiro" por desaceleración de la expansión y posponer proyectos. "En el cuarto trimestre de 2008, nos dimos cuenta de que el mundo había cambiado, ya que los volúmenes de contenedores en los puertos se redujo drásticamente," dijo Tom Boyd, director de comunicaciones de APM Terminals (división de operación de puertos), de La Haya, una unidad de AP Moller-Maersk. "La industria del puerto tuvo que cambiar de marcha rápidamente, y, en 2009, los agentes entraron en modo de control de costes y renegociado, aplazado o cancelado proyectos de desarrollo." APM funciona en 49 puertos y es uno de los cuatro operadores más grandes, junto con Hong Hutchison Ports, con sede en Hong Kong, PSA Singapore Terminals, y DP World de Dubai. Todos han reestructurado, retrasado o cancelando proyectos. DP World tiene el dolor de cabeza añadido de una renegociación de una compleja deuda. Hervé Cornede, director comercial del puerto de Le Havre en Francia, dijo que los volúmenes del puerto frances habían caído cerca del 15 por ciento en 2009 respecto al año anterior. "Todo el mundo está perdiendo negocios", afirmó. "La situación es muy inestable. Pensamos que la recuperación será en 2011". Como la mayoría de los puertos de Europa, Le Havre ha congelado las tasas y no espera aumentarlas este año, mientras que espera una simplificación de su estructura tarifaría. Además está a la espera de un proyecto para revitalizar la región de París que le ayudará a expandirse en cifras agregando el tráfico del canal entre París y el Canal Inglés a través de Rouen, Francia. De los puertos más importantes de Europa, Hamburgo es el que está sufriendo más, maltratado por la profunda recesión de los países bálticos y por la decisión de algunos operadores, en particular, Maersk y MSC de Ginebra, de cambiar sus terminales al puerto 'hermano' de Bremerhaven. En los primeros nueve meses del año pasado, Hamburgo manejó un 28 por ciento menos de mercancías que un año antes. En diciembre, anunció tarifas más bajas y otras iniciativas para levantar sus cifras. También está a la espera de dragar aún más el río Elba para dar cabida a grandes buques y recuperar cuota de mercado. En 2009, Rotterdam, cayó a 385 millones de toneladas, un 8,5 por ciento menos que las cifras registradas en 2008. "Considerando las circunstancias, podemos estar satisfechos", dijo Hans Smits, director ejecutivo de la Autoridad Portuaria. El negocio ha ido mejorando desde el verano pasado, "y prácticamente todas las inversiones van por delante", afirmó. Los Puertos de los Estados Unidos también están notando un cambio. Las importaciones de contenedores en los 10 principales puertos de Estados Unidos se espera que aumente, a partir de febrero, rompiendo 31 meses de descensos, así lo prevén la National Retail Federation y Global Insight. "Esto empieza a parecerse a una tendencia clara", afirmó Jonathan Gold, vicepresidente del grupo minorista. En los puertos de China, la carga total manejada en los primeros 10 meses del año pasado aumentó un 7 por ciento respecto al año anterior, según su Ministerio de Transportes y Comunicaciones, a pesar de que la carga de contenedores se redujo un 7,1 por ciento.