Piratas
International Chamber of Shipping (ICS) (La Cámara Naviera Internacional), ha expresado su profunda frustración por la aparente impotencia de la comunidad internacional para abordar la crisis continua de la piratería en el Océano Índico. Según la ICS, alrededor de 1.500 marinos y navegantes se han tomado como rehenes para exigir un rescate, a menudo durante meses, a pesar de las amplias medidas que los operadores de buques han implementado para defender a sus tripulaciones. "La situación que prevalece ahora es inaceptable, con los marinos jugandose la vida y amenazados a diario. Los piratas de Somalia siguen operando con impunidad, no se puede permitir que continúe esta realidad", dijo el Presidente de ICS, Spyros M. Polemis.

La ICS representa los intereses de la industria naviera internacional en forma general. Su membresía representan alrededor del 75% del tonelaje mercante mundial y su influencia abarca varias áreas, incluyendo aspectos, técnicos, legales, operacionales así como todo lo referente a buques de carga. Su representatividad alcanza a graneleros, petroleros, portacontenedores y barcos de pasajeros. Su misión principal es la regulación marítima internacional, la protección del medio ambiente marítimo y la creación de medios para que los barcos puedan operar de forma segura y eficiente.

"Si un número similar de aviones de pasajeros hubiesen sido secuestrados allí, sin duda, habría habido una respuesta más sólida. Sin embargo, muchos gobiernos parecen ignorar el hecho de que el transporte marítimo representa alrededor del 90% del comercio mundial, y que la seguridad de las rutas marítimas más importantes es estratégicamente vital para el funcionamiento de la economía mundial ", afirmó. Existe una creciente preocupación de que la comunidad internacional no está buscando activamente erradicar la piratería y, en cambio, se manifiesta la sensación de que el nivel actual de los ataques contra el transporte marítimo es «tolerable». La ICS en una declaración a la prensa, añadió que, en efecto, los piratas están mandando el mensaje de que su actividad criminal, conlleva muy pocos riesgos en comparación con los millones de dólares que pueden llegar a extorsionar. Como resultado, el número de piratas es cada vez mayor, y existe el peligro real de que, en ausencia de un respuesta firme, sus métodos exitosos de secuestro violento, sirvan de ejemplo para otros en otros lugares. No obstante el grado sin precedentes de cooperación entre los buques de guerra que brindan protección a los barcos mercantes en la región, es de agradecer. Sin embargo el nivel actual de respuesta es simplemente insuficiente. Es vital que los gobiernos, se involucren en la búsqueda de una solución a largo plazo de la piratería. "Es particularmente inquietante que algunos políticos de alto nivel se limiten a comentar sus objeciones al pago de rescates. Polemis dijo." Pero, dada la incapacidad de la comunidad internacional para intervenir en Somalia, el armador tiene actualmente otra alternativa cuando se enfrentan contra piratas con rehenes." Aunque el ejército ha tenido éxito en la prestación de protección en el Golfo de Adén, los piratas están operando en todo el noroeste del Océano Índico. En un día cualquiera, en un área de un millón de kilómetros cuadrados, sólo alrededor de 12 buques militares están a disposición de acudir en ayuda de los buques mercantes bajo ataque (y estos se concentran en el Golfo de Adén). El ICS considera que se está haciendo poco para evitar que los piratas operen desde sus bases en Somalia, o en inutilizar sus ‘barcos nodrizas’ desde donde lanzan ataques a mil millas de la costa somalí. Además de pedir a los gobiernos que adopten un enfoque más estratégico para la represión de la piratería, la industria naviera está buscando el perfeccionamiento de la respuesta militar existente. Aunque el nivel de coordinación entre las fuerzas militares que brindan protección a la navegación es muy buena, está a la altura de lo que podría conseguirse dentro de una sola estructura de mando único. En la actualidad los barcos operan bajo diferentes "reglas", lo que impide una respuesta coherente a los piratas cuando se ven atrapados en el acto. La resoluciones de las Naciones Unidas, son interpretadas de manera diferente por las distintas naciones que tienen buques de guerra en la zona. Con demasiada frecuencia, a los pequeños botes o lanchas que han llevado a cabo ataques abortados se les permite regresar a Somalia sin intervención militar. Del mismo modo, los piratas arrestados quedan en libertad para regresar a Somalia sin ser procesados. Un más consistente y sólido enfoque de la aplicación de las leyes es necesaria, Polemis dijo, preguntando el por qué los "buques nodriza" no son interceptados y detenidos cuando se ven lanchas en sus alrededores. Los botes simplemente no tienen capacidad para las operaciones en aguas profundas del Océano Índico. ICS apoya los esfuerzos para establecer un gobierno estable en Somalia, que haga valer el imperio de la ley, sin embargo es ampliamente aceptado que esto podría tomar años, si no décadas. Por ello es urgente que los gobiernos consideren qué medidas adicionales deben adoptarse ahora y no más tarde . "No podemos seguir permitiendo que los marineros sean tomados como rehenes, es una situación simplemente inaceptable", dijo Polemis. La protección del transporte marítimo de la piratería -independientemente de su pabellón, o la nacionalidad de la tripulación- es una responsabilidad clara y legítima de los gobiernos bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Históricamente, consagrado en el derecho internacional, el papel principal de las marinas de guerra ha sido proteger a los buques mercantes y mantener abiertas las rutas marítimas para el comercio.
"Es extraordinario que los gobiernos de hoy en día parezcan menos capaces de proteger el transporte marítimo, de lo que eran hace casi 200 años", comentó Polemis.