Rafael Aznar
  • El tráfico de contenedores hasta septiembre es el mismo que hace un año en la APV, que anuncia la ralentización de la inversión en suelo logístico
El último mohicano de los puertos cayó en septiembre. El Puerto de Valencia era el único de los 50 puertos más grandes del mundo que ha aguantado la crisis sin dejar de crecer en su tráfico de contenedores. Hasta septiembre. Por primera vez en dos décadas, la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) ha visto estancarse su crecimiento en el tráfico de mercancía containerizada La APV ha resistido el oleaje. Cuando el resto de los grandes puertos del mundo registran pérdidas en tráfico de contenedores superiores al 15%, el de Valencia aguanta. Actualmente, acapara casi la mitad del tráfico marítimo de exportación e importación español. La APV es quinta de Europa en volumen de contenedores manejados, y lidera este mismo apartado tanto a nivel nacional como en el ámbito mediterráneo. Los incrementos han sido espectaculares. En la estadística mensual de Puertos del Estado no hay ningún dato negativo del balance de la APV en los meses septiembre. En las tablas históricas de ese mes, desde 2000, la APV no registra un septiembre peor que el anterior. El de este año es el primero con un estancamiento. Fuentes de la APV señalan que la última caída en materia de contenedores se remonta a la crisis económica de principios de los años 90, si bien en 1996 hubo una contracción del tráfico de graneles que afectó al crecimiento del tráfico global, no así al de contenedores. Los números verdes de la APV resistieron hasta el mes pasado, que se zanjó con un 0% de crecimiento respecto a septiembre de 2008. El tráfico global del puerto valenciano (incluye contenedores y graneles sólidos y líquidos) en el acumulado de los primeros nueve meses del año suma 43 millones de toneladas un 5,5% menos que en el mismo periodo del año anterior. El número de contenedores hasta septiembre asciende a 2.725.470 teus (unidad de medida del contenedor de veinte pies), igual cantidad que en los primeros nueve meses de 2008. «En comparación con la media nacional e incluso con nuestros competidores, como el Puerto de Barcelona, presentamos datos buenos», explicó el presidente de la APV, Rafael Aznar, pues Barcelona movió hasta septiembre 32 millones de toneladas de mercancías (un 19,5% menos que hace un año y un 25% menos que la APV este año), y el tráfico de contenedores se situó en 1,3 millones de teus ( 33% menos que en 2008 y 50% menos que Valencia este año). «Estamos en empate técnico respecto al año pasado, lo cual en comparación con la competencia es un buen indicador. Es evidente que la situación económica no despega. Nosotros somos los que mejor resistimos la crisis y hasta agosto fuimos los únicos del mundo que crecíamos», señaló el presidente de la APV, quien indicó que la situación obliga a contener el gasto y subir la productividad. Las esperanzas que se pretenden ofrecer en cuanto a las mejoras de indicadores como el índice báltico (uno de los baremos internacionales que sirven como anticipo de lo que ocurrirá con el comercio internacional) son acogidas con escepticismo desde la APV. «No tenemos buenas noticias para el final del año», reconoció Aznar La máxima autoridad de la APV admitió ayer que las inversiones en suelo logístico (no así en las obras de ampliación del puerto, que siguen a buen ritmo) como el de la ZAL de Valencia o el de Parc Sagunt se pospondrán (en el caso de que pudiesen arrancar antes de final de año) hasta 2010. En el caso de la ZAL, Aznar señaló que el principal obstáculo es el precio del suelo a comercializar (una negociación entre el Ministerio de Vivienda, a través de Sepes, y la entidad VPI, participada por la APV y encargada de gestionar el suelo de la ZAL). Junto al precio, la ZAL debe presentar unos planes de inversión, y ambos asuntos deben concretarse «en las próximas semanas», según Aznar. Rigor y productividad La actitud de la APV frente a las empresas continuará siendo «de apoyo y flexibilidad», según Aznar, sin embargo, la situación no está para alegrías. Varias peticiones llegadas ayer al Consejo del Puerto fueron desestimadas. Es el caso de la demanda de Terminales del Turia , S.A., del grupo Contenemar, que presentó un recurso de alzada en el que «pretendía formular un derecho indemnizatorio por la no terminación de una obra», según Aznar.. Del mismo modo, la petición de Terminales Marítimas Servicesa, una adjudicataria del muelle de graneles sólidos, de que la APV asuma parte de una inversión que la empresa debe también fue denegada. El Puerto se resiste a estirar la mano donde no le llega la manga. La productividad de la APV se ha incrementado de manera notable. Según Aznar, se están cumpliendo los objetivos de incrementar la eficiencia, lo que supone que el ratio de productividad pasó de crecer el 32% a un aumento del 41%. En la comunidad portuaria hay sensaciones similares. «En la carga y descarga de los portacontenedores se nota mucho. Lo que antes se hacía en una semana ahora se hace en dos o tres días», aseguran fuentes de la estiba.
Vía: las provincias