tuna
La Unión Europea no logró ayer alcanzar un acuerdo para apoyar la propuesta de Mónaco de vetar temporalmente el comercio internacional de atún rojo, a pesar de que la Comisión Europea propuso a principios de mes "patrocinar" esta iniciativa de manera provisional, a la espera de conocer nuevos datos científicos sobre el estado de esta especie en el mes de octubre, informaron fuentes comunitarias. El comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas, lamentó en un comunicado que los Estados miembros no hayan apoyado la prohibición temporal y expresó su "fuerte preocupación" por la situación de este recurso. Países como España rechazan respaldar el veto temporal por el momento y prefieren esperar a los datos científicos que publicará en octubre la Comisión Internacional sobre el Atún Atlántico (ICCAT, por sus siglas en inglés), explicaron fuentes diplomáticas. En este sentido, Dimas recordó a los 27 que aún tendrán ocasión de revisar su posición antes de que se tome la decisión definitiva en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Salvaje en Peligro de Extinción (CITES) de marzo de 2010. Según explicaron fuentes comunitarias, tras la falta de acuerdo en el seno de la UE para apoyar a Mónaco, queda por ver si el Principado "sigue adelante" con su propuesta, en cuyo caso los países comunitarios estarán "obligados" a votar de nuevo sobre esta cuestión. Los datos sobre el estado de conservación del atún rojo en 2009 se conocerán durante el encuentro del comité científico de la ICCAT el próximo mes de octubre en Madrid. Un mes más tarde tendrá lugar la reunión a nivel político en Brasil y sería entonces el momento de abordar formalmente la propuesta de Mónaco para incluir este recurso en el Anejo I de la CITES. En la práctica, incluir el atún rojo en este listado supone prohibir temporalmente su comercio a nivel internacional y tal decisión se votaría en la reunión de la CITES de mazo de 2010. El atún rojo tiene un gran valor comercial en mercados como el japonés, pero que se encuentra en una situación crítica por el exceso de pesca. Se captura principalmente en el Atlántico y en el Mediterráneo.