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A pocas horas del segundo aniversario del accidente del 'New Flame', Verdemar-Ecologistas en Acción mostró su "total rechazo" a que "dejen en el fondo" las "10.000 toneladas de casco y chatarra del buque" que permanecen en aguas de la Bahía de Algeciras, sobre todo si las administraciones no aportan un "informe técnico" sobre el estado del lecho marino y las características físico-químicas de la chatarra, que "nunca han aclarado". En declaraciones a Europa Press, el portavoz del colectivo campogibraltareño, Antonio Muñoz, criticó que el Gobierno de Gibraltar pretende llegar a un acuerdo con ciertos colectivos ecologistas, que dijo "desconocer", para que lo que queda del 'New Flame' permanezca en el fondo, "tal y como se dejan algunos pecios hundidos con la idea de favorecer la diversidad biológica". Según dijo, Gibraltar argumenta que "sacar esos restos supondría más impacto para el fondo marino que dejarlos ahí". Sin embargo, Muñoz apuntó que "no sólo queda el casco del barco, sino que hay parte de la chatarra que transportaba, que ha quedado pegada a él con el paso del tiempo". El portavoz ecologista recordó que su colectivo ha llevado este asunto ante la Unión Europea (UE), incluida la cuestión de que "nunca han aclarado los parámetros físico-químicos de las 42.000 toneladas de chatarra que transportaba el 'New Flame'". Por tanto, aseveró que Verdemar-Ecologistas en Acción volverá a recurrir a la UE si es necesario, pero "no consentirá" que el 'New Flame' quede en la situación actual sin conocer la composición de la chatarra y "un informe técnico, principalmente visual, del fondo marino". El colectivo sostuvo desde el primer momento que la naturaleza de dicha chatarra es "peligrosa" y aseguró que, precisamente para "evitar los controles ambientales que se realizan en cualquier país europeo", se evacuaron "miles de toneladas" de este material a través del mar, "aprovechándose del paso inocente del tráfico marítimo". El carguero panameño 'New Flame' colisionó con el petrolero 'Torm Gertrud' el 12 de agosto de 2007 en aguas de la Bahía de Algeciras. Con 42.000 toneladas de chatarra, el 'New Flame' partió de Nueva York y se dirigía al puerto de Isdemir, en Turquía.