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China continúa imparable su meteórico ascenso como potencia económica. No ha pasado ni un año desde que alcanzó el tercer puesto del ranking mundial, y ya se anuncia que finalizará 2009 por delante de Japón y con la mirada clavada en Estados Unidos. Por si fuera poco, y como ratificación del papel protagonista que China está jugando en la recuperación económica, ayer se proclamó como el principal exportador del planeta, por delante de Alemania. Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), la diferencia que se ha dado en el primer semestre del año es mínima:

Entre enero y junio, China vendió bienes al exterior por valor de 521.700 millones de dólares -364.875 millones de euros, mientras que Alemania, líder mundial en exportación, se situó en los 521.600 millones de dólares -364.790 millones de euros

En cualquier caso, el Gobierno chino es consciente de que sus exportaciones, que se han multiplicado por tres en este comienzo de siglo pero que ahora mismo están a la baja, son en su mayoría de bajo valor añadido. Alemania, sin embargo, es imbatible en tecnología punta, un sector al que China quiere acceder a través de ingentes inversiones en I+D. Pero lo que más preocupa en Pekín es la solidez del crecimiento. Pocos dudan ya de que los 420.000 millones de euros del plan de estímulo serán suficientes para que el PIB del país se expanda este año el ansiado 8%, pero las autoridades han advertido que la economía es aún «inestable».

Las exportaciones de China y Alemania, tercera y cuarta economía mundiales respectivamente, se han visto muy afectadas por la crisis económica mundial. Las ventas exteriores de Alemania cayeron un 24.5 por ciento interanual en el mes de mayo, aunque comienzan a dar signos de recuperación con un progreso en julio del 0.3 por ciento respecto al mes anterior. En tanto, las exportaciones chinas cayeron 22 por ciento en los primeros siete meses de 2009, pero se espera que el inicio de la recuperación comience con el inicio de la campaña de navidad.