Andalucía sostenible

La sociedad de estudios Analistas Económicos de Andalucía, perteneciente al grupo Unicaja, prevé para finales de 2009 que la tasa de paro andaluza ronde el 29 por ciento, lo que supone un total de 1,2 millones de desempleados, según indicó hoy la coordinadora del informe 'Previsiones Económicas de Andalucía. Verano 2009', Felisa Becerra, quien señaló además que se estima un descenso del 3,9 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), un nuevo recorte de nueve décimas respecto a la anterior previsión. "Parece que en el primer trimestre de 2009 hemos tocado fondo, ya que el decrecimiento en la actividad ha llegado a los niveles máximos", aunque eso no significa que la actividad de la economía andaluza no siga cayendo, sino que lo hará a un menor ritmo", apostilló. En este sentido, el consejero delegado del grupo, Francisco Villalba, afirmó en rueda de prensa que, según las previsiones, hasta finales de 2010 y principios de 2011 no se espera poder retomar las tasas de crecimiento positivas. Por su parte, Becerra resaltó que durante el primer trimestre del año la economía andaluza registró un descenso del 3,1 por ciento, de manera que todos los sectores --salvo la agricultura-- vieron incrementada su caída, fundamentalmente en la industria y la construcción. El número de ocupados ha disminuido en el último año un 7,5 por ciento, situándose por debajo de los tres millones, lo que está afectando mayoritariamente al sector de la construcción, al empleo asalariado y temporal, así como a trabajadores de baja cualificación. "Para el conjunto del año se prevé que el empleo descienda en un 7,2 por ciento, de forma que a finales de 2009 la región contaría con alrededor de 2,8 millones de ocupados", aseguró. Andalucía contaba en el primer trimestre con casi 950.000 parados, lo que ha provocado que un 13 por ciento de los hogares andaluces tenga a todos sus miembros en paro, según afirmó la coordinadora del informe, quien indicó que pese a ello, la población activa ha crecido casi un cuatro por ciento, añadió. SECTORES En cuanto al sector industrial, Becerra informó de que el Valor Añadido Bruto (VAB) cayó un 8,5 por ciento, con un descenso de un 15 por ciento en el Índice de Producción Industrial (IPI), de manera que se prevé un crecimiento negativo del 8,6 por ciento. Por su parte, la construcción es el sector que "sigue registrando una mayor caída", mostrando "una trayectoria muy negativa con una bajada del 40 por ciento en materia de empleo", según expresó Becerra, quien apuntó que se estima una caída del 9,8 por ciento. No obstante, "parece que algunos indicadores han alcanzado las tasas más negativas que se podían esperar", agregó. Respecto al sector servicios, Becerra explicó que "los efectos de la crisis han llegado más tarde al mismo", mostrando por primera vez un descenso del VAB del 0,6 por ciento; de modo que la caída estimada en este sector se sitúa en un 2,5 por ciento. En cuanto al turismo, las previsiones apuntan, según afirmó Becerra, a que en el conjunto de este año el número de viajeros en establecimientos hoteleros andaluces podría descender en torno a un 12 por ciento, lo que conllevaría una caída de un 16 por ciento del tráfico aéreo. POR PROVINCIAS Durante el primer trimestre de 2009, las provincias que registraron un mayor descenso de la actividad económica fueron Málaga, Almería y Huelva; mientras que Córdoba y Sevilla han registrado las tasas menos negativas. La destrucción de empleo, por su parte, ha sido más intensa en Córdoba y Málaga, de manera que según las previsiones, Huelva y Málaga serán las provincias que sufran una mayor caída del empleo, superando esta última una tasa de paro del 30 por ciento. "Andalucía y, en especial la Costa del Sol y Almería, están siendo las más afectadas por la caída de la actividad turística, una bajada que se espera que se mantenga a lo largo del año", subrayó. El consejero delegado del grupo apuntó que las soluciones pasarían por crear un nuevo modelo constructivo, incidir en los factores que potencien la competitividad del sistema productivo (como la innovación, reformas del mercado trabajo, mayor formación e internacionalización), así como que el Gobierno actúe en materia de política fiscal para incentivar el consumo.

Vía: ep