cold ironing
  • El uso del cold ironing (sistema para abastecer a los barcos de energía eléctrica en los muelles) debería ser expandido
Según un influyente grupo de miembros del Parlamento de Reino Unido (el Comité de Auditoría Medioambiental de la Cámara de los Comunes), el sector naviero apenas ha tomado medidas para disminuir las emisiones de carbono y por tanto, será necesario que en la Comisión Europea se vuelvan a negociar los objetivos que se vayan a tomar en la industria para frenar el cambio climático antes del 2020. Mientras tanto, Reino Unido debería ajustar su presupuesto del carbono para compensar una parte de las emisiones globales del país en el transporte marítimo. Esta advertencia hecha por el Comité de Auditoría Medioambiental ha venido después de que la pasada semana, el Secretario de Transporte Británico Geoff Hoon le solicitase al Gobierno la inclusión del transporte marítimo en el acuerdo sobre el cambio climático que finalmente reemplazará al Protocolo de Kioto. "Continuaremos presionando para que tanto el transporte aéreo como el marítimo se incluyan en el nuevo acuerdo sobre el cambio climático que tendrá lugar en la Conferencia Climática de Copenhague en diciembre", explicó Hoon la pasada semana en el Foro Internacional de Transporte en Leipzig. "Fue una gran oportunidad perdida el que la aviación y el transporte marítimo no fuesen adecuadamente tratados por el Protocolo de Kioto, de modo que no podemos permitirnos esperar mucho más". Sin embargo, su discurso también destacó que las mejoras en el motor y en el diseño de los barcos son muy importantes para reducir la contaminación. "Es cierto que el sector marítimo acepta la gran seriedad que tiene el asunto del cambio climático, pero hasta ahora se han tomado muy pocas medidas para reducir las emisiones. En mi opinión, el Gobierno también ha fallado en no haberle dado a todo esto la auténtica atención que se merece", comentó hoy Tim Yeo, el presidente del Comité de Auditoría Medioambiental, aprovechando la publicación de un documento relacionado con la reducción de CO2 y de otras emisiones en el transporte marítimo. En este documento se indica que un primer paso sería encontrar un modo de hacer un cálculo más preciso de la parte que le corresponde al Reino Unido dentro de las emisiones del transporte marítimo internacional, reemplazando de este modo la actual metodología basada en las ventas de combustible, que no sirven para hacer un cálculo lo suficientemente exacto. Además, también se advierte de que el Gobierno no debería esperar hasta que haya un acuerdo internacional antes de abordar el problema. Se le está pidiendo a los ministros que dejen clara su posición en cuanto a las emisiones del transporte marítimo, especialmente con respecto a los límites que deberían ser impuestos. Además, también se está sugiriendo que se tenga en cuenta un posible sistema de tarifas portuarias que varíen en función de la actuación medioambiental de cada barco. Una revisión patrocinada por el Gobierno de las técnicas de reducción de las emisiones en el transporte marítimo debería servir para identificar dónde el apoyo estatal puede ayudar a las compañías del Reino Unido para desarrollar tecnologías que puedan servir para modernizar los barcos existentes, mientras que el uso del cold ironing (sistema para abastecer a los barcos de energía eléctrica en los muelles) debería ser expandido. Sin embargo, Mark Brownrigg, el director general de la Cámara Marítima de Reino Unido, se mostró sorprendido ante las advertencias procedentes de la Cámara de los Comunes: "No me esperaba el tono tan crítico con el que han llegado estas noticias". La medición de la parte de emisiones que le corresponde a Reino Unido siempre ha sido algo bastante difícil, ya que el transporte marítimo debería ser considerado como una entidad separada o de lo contrario, hacer cálculos país por país sería casi imposible. Así pues, las emisiones en el transporte marítimo deberían ser medidas con el transporte marítimo por separado mientras que se van tratando los asuntos subyacentes.