FALCON 12.7 mm SNIPER RIFLE
AP Moller-Maersk ha negado la posibilidad de llevar armas a bordo de sus barcos como medida ante los ataques piratas. Días después de que la tripulación de un crucero de Mediterranean Shipping Company consiguiese repeler un ataque pirata usando armas de fuego, AP Moller-Maersk ha afirmado que no planea armar a sus tripulaciones ni que haya guardias armados a bordo de sus barcos. "Llevar armas a bordo podría provocar una peligrosa escalada de la violencia y a esto hay que añadirle los numerosos problemas legales derivados de ello", indicó la compañía en unas declaraciones. "Creemos que la mejor alternativa es vigilar constantemente la situación en el Golfo de Adén y en la costa somalí, y según como evolucione la situación, ir tomando las medidas que consideremos más oportunas". Los procedimientos de la compañía ahora han cambiado como resultado del ataque recibido a comienzos de este mes, de modo que sólo los barcos de un determinado tamaño pueden entrar en el área en la que se sabe que los piratas están activos. El Maersk Alabama de 1.092 TEU se vio afectado por su pequeño tamaño y menor velocidad, pero con otros barcos más grandes, más rápidos y que cuenten con un francobordo más alto, es más fácil evitar que los ataques piratas tengan éxito. Así pues, mientras que van avanzando las investigaciones acerca del ataque al Maersk Alabama, se han tomado varias medidas para aumentar la seguridad de la tripulación y los buques. "Hemos expandido el área de la costa somalí donde sólo pueden entrar barcos con una determinada altura de francobordo o capaces de navegar a ciertas velocidades", explicó Søren Skou, director ejecutivo de Maersk Tankers. "Y evidentemente, los barcos deben estar en esta zona el mínimo tiempo posible y navegar allí a máxima velocidad". También la empresa está considerando tomar medidas defensivas como por ejemplo, hacer que sea más difícil el acceso a los barcos, pero por razones de seguridad, no ha querido dar detalles. Aparte, también quiso reiterar la importancia de que la comunidad internacional sea capaz de encontrar una solución para el problema de la piratería. "A pesar de que la mayor presencia naval en el Golfo de Adén ha servido para reducir los ataques, los piratas todavía siguen siendo una amenaza constante para las tripulaciones y barcos que cruzan la zona", comentó Søren Skou. "Respaldamos la propuesta de establecer una patrulla marítima en la zona y también sería una buena idea crear un corredor de tránsito para que los barcos puedan llegar seguros a los puertos de Kenia y Tanzania".