MOL
Según el presidente de MOL (Mitsui OSK Lines), Akimitsu Ashida, es posible que este año todas las navieras del mundo tengan en conjunto unas pérdidas que asciendan hasta los 10.000 millones $ (7.150 millones €). "Los resultados del primer trimestre indican que las mayores navieras han perdido unos 2.600 millones $ (1.860 millones €) y si también tuviésemos en cuenta la actuación de las pequeñas navieras, es muy probable que estas pérdidas superasen los 3.000 millones $ (2.150 millones €)". "Si extrapolamos estas cifras del primer trimestre al resto del año, no sería extraño que las navieras se enfrentasen en el 2009 a pérdidas de 10.000 millones $". Aunque Ashida también recordó que el primer trimestre suele ser un período más flojo y con menores volúmenes de mercancía, de modo que se esperan mejores resultados para el segundo y tercer trimestre. Pero incluso si hay una recuperación en los volúmenes de mercancía, Ashida advirtió de que el gran número de nuevas construcciones que están en camino volverá a afectar bastante al mercado y a la actuación financiera de las compañías. Refiriéndose al mercado en general, Ashida dijo que los volúmenes de mercancía bajaron un 20% de media y que unos 500 portacontenedores que hacen un total de unos 300.000 TEU han sido dejados inactivos. Además, los nuevos barcos que se están construyendo para este año aumentarán la capacidad de la flota en un 13%. "La diferencia entre la oferta y la demanda se está ampliando", añadió Ashida. "Las únicas opciones que tienen las navieras con problemas de sobrecapacidad son incrementar la cantidad de tonelaje inactivo, reducir la velocidad de sus barcos y negociar con los astilleros para intentar aplazar las entregas de algunos nuevos barcos". Por parte de MOL, indicó que su compañía ya está aplicando un plan para reducir los costes en 200 millones $ (143,5 millones €), pero que esto sólo servirá para mejorar la rentabilidad hasta cierto punto y que lo auténticamente necesario es que aumenten los precios de las tarifas. Es posible que MOL invierta en el sector de los graneleros como respuesta a la caída del valor de los activos y al descenso de la demanda y de las tarifas del transporte. "Esperamos gastar varios miles de millones de yenes en esta adquisición", le explicó el director ejecutivo Kenichi Yonetani a la cadena televisiva Bloomberg. "Este año la gente que puede comprar tiene su oportunidad. No tenemos ningún problema para obtener de los bancos la financiación necesaria para poder pagar las inversiones".