Hacia un transporte marítimo más limpio
Cuando se trata de la emisión de gases de efecto invernadero, el sector del transporte marítimo es uno de los que se ve más involucrado. Este sector se ocupa de alrededor de un 90% del comercio mundial y hasta recientemente, no se han realizado bastantes esfuerzos coordinados para controlar el crecimiento de las emisiones contaminantes de los barcos, aunque si bien es cierto que cada vez hay más presión por parte de las Naciones Unidas y de la Unión Europea para que los barcos sean más respetuosos con el medio ambiente. A sólo unos pocos kilómetros del puerto más concurrido del mundo, la compañía singapurense Ecospec asegura tener una buena solución ante los problemas generados por la contaminación. Esta empresa dice haber inventado y testado un método patentado capaz de eliminar el dióxido de carbono (influyente en el calentamiento global), así como los óxidos de nitrógeno y el dióxido de azufre (causantes de la lluvia ácida), y el hollín resultante de la combustión. De momento, el método ya ha sido testado en un petrolero, lo que le ha permitido ganarse el respaldo del American Bureau of Shipping. Su inventor, Chew Hwee Hong, dijo que el quid de la cuestión era encontrar un método que no tuviera efectos secundarios en el medio ambiente y que al mismo tiempo sirviese para limpiar los gases contaminantes producidos en los barcos. Actualmente, un 4% de las emisiones procedentes del uso de combustibles fósiles se realizan en el sector del transporte marítimo, lo que representa el doble de las generadas en el sector aéreo. Sin embargo, la mayoría de la gente cree que es en el sector aéreo donde más emisiones se generan y por ello, sólo hasta hace muy poco tiempo se han empezado a tomar medidas para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno y de dióxido de azufre en los barcos. El óxido de dinitrógeno y el dióxido de nitrógeno son gases con un potente efecto invernadero. Muchos barcos de nueva construcción cuentan con motores diseñados para emitir cantidades muchos menores de estos gases, pero todavía hay miles de barcos más antiguos que no cuentan con este tipo de motores, cuya instalación sería muy costosa. Según el Comité de Protección del Medio Marino de la Organización Marítima Internacional (IMO), se estima que en el 2007 se emitieron en total 1.120 millones de toneladas de dióxido de carbono y se prevé que habrá habido un crecimiento del 30% cuando llegue el 2020. El comité tiene previsto reunirse de nuevo en julio y se espera que presente un esquema para frenar las emisiones de dióxido de carbono en el sector marítimo, aunque no está claro si será aprobado por la IMO a tiempo para que sea incluido en el pacto climático que tendrá lugar en diciembre en Copenhague y que reunirá a 190 naciones con el objetivo de ampliar el acuerdo que ya se adoptó en el Protocolo de Kioto, la principal arma con la que cuenta las Naciones Unidas para luchar contra el cambio climático. La Unión Europea incluirá al sector aéreo en el esquema de comercio de emisiones a partir del 2012 y ha amenazado con incluir al sector marítimo en el 2013 a no ser que las Naciones Unidas respalden antes de que acabe el 2011 un pacto internacional para regular la contaminación aérea en el sector marítimo. Sin embargo, el sector marítimo es más difícil de regular que el aéreo, ya que no está claro si el país de bandera, el propietario o el operador son responsables de la emisión de los gases contaminantes. "Las pruebas hechas han mostrado que este método, llamado CSNOx, puede eliminar un 90% del dióxido de azufre, un 80% del óxido de nitrógeno y un 7% del dióxido de carbono. Existen otros métodos también capaces de eliminar estos componentes, pero éste es el primero capaz de eliminar los tres a la vez", explicó el inventor. "No queríamos usar químicos en CSNOx para que así fuese un método puramente físico que no causase algo de contaminación como efecto secundario. Este proceso se sirve de la electrólisis y de ondas de ultra baja frecuencia para aumentar la alcalinidad del agua del mar a un pH de 10 a partir de un pH de 8,1". "El agua que es bombeada hacia el mar es más alcalina de lo normal y contiene sulfatos, nitratos y carbonatos necesarios para la vida marina, ya que los océanos están tendiendo a volverse más ácidos con el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. De hecho, investigadores australianos han descubierto que este aumento de la acidez ha disminuido el peso de las conchas de algunos diminutos animales marinos". "Los métodos existentes para eliminar el dióxido de azufre de los barcos generan dióxido de carbono por otro lado, de modo que esto también contribuye al calentamiento global. Si eliminas un kilo de dióxido de azufre a cambio produces 2,75 kilos de dióxido de carbono. Pero usando agua marina altamente alcalina evitas este efecto secundario". "Ahora también estamos intentando adaptar este método para reducir las emisiones de las centrales eléctricas, de las fábricas de acero, cemento y papel, y de las incineradoras de basura". Ecospec, que anunció los primeros detalles del método CSNOx en enero, ya ha recibido cerca de 60 peticiones de información, la mayoría de ellas procedentes de navieras y petroleras.