China en el segundo semestre del año impulsará el crecimiento de las economías en desarrollo de Asia Oriental
La esperada recuperación de China en el segundo semestre del año impulsará el crecimiento de las economías en desarrollo de Asia Oriental hasta un 5,3 por ciento este año, según previsiones del Banco Mundial (BM) publicadas hoy. La región logrará este crecimiento en medio de una contracción global de dimensiones similares a las de la II Guerra Mundial (1939-45) o la Gran Depresión (1930), según el informe semestral del BM. El dato de la región de Asia Pacífico en desarrollo excluye las economías de Japón, Hong Kong, Taiwán, Corea del Sur, Singapur y la India, que, en plena recesión, también se verán beneficiadas en cierta medida por la recuperación china. Aunque el pronóstico es 1,4 puntos porcentuales inferior al 6,7 por ciento que previó el BM hace cuatro meses, todavía es superior a otras regiones emergentes, como Asia del Sur (3,7%), Oriente Medio y norte de África (3%), y lejos del crecimiento negativo previsto para Europa (-2%) y América Latina y el Caribe (-0,6%). El informe fue presentado hoy simultáneamente en Pekín, Tokio y otros países asiáticos mediante videoconferencia en las respectivas oficinas del BM en la región. "Un 5,3 por ciento parece muy alto para las regiones en desarrollo en todo el mundo. Pero si no se incluyera a China, el crecimiento sería de tan solo un 1,2 por ciento, muy inferior al de Asia del Sur o el África Subsahariana", explicó Vikram Nehru, economista jefe del BM en Asia, en una videoconferencia desde Tokio. El dato contrasta con el 8 por ciento de crecimiento que registraron el año pasado las economías asiáticas en desarrollo. Según el análisis del BM, China tocará fondo este semestre y se recuperará en el siguiente, gracias al paquete de estímulo aplicado por el gobierno chino desde el pasado noviembre y hasta 2010, de 4 billones de yuanes (585.000 millones de dólares; 437.000 millones de euros), y cerrará el ejercicio con un 6,5 por ciento de incremento. Sin embargo, Camboya (-1%), Malasia (-1%), Tailandia (-2,7%) y Timor Leste registrarán incrementos absolutos de la pobreza este año, con problemas también graves en Laos (5%), Papúa Nueva Guinea (4,7%) y Mongolia (2,7%), por la caída del precio de las materias primas, y situaciones similares en Vietnam (5,5%), Indonesia (3,4%) y Filipinas (1,9%). "Comparado con el pronóstico que teníamos el año pasado, 10 millones más de personas entrarán en la pobreza", vaticinó Nehru. Todas las esperanzas están puestas en que China logre un repunte pleno en 2010, algo que los economistas del BM ven posible, incluso sin necesidad de recurrir a un paquete de estímulo adicional, lo que no ha descartado el primer ministro chino, Wen Jiabao, para lograr el pretendido objetivo del 8 por ciento para este año. Sin embargo, que China logre esta meta y se recupere dependerá en gran medida de que no se contraiga más la demanda global ni se produzcan nuevas tensiones financieras, sobre todo entre las economías más desarrolladas -EEUU, UE y Japón-, posibilidades que el BM no descarta al no ver signos tan evidentes de recuperación. China y Tailandia todavía pueden estimular su demanda interna mediante paquetes de estímulo adicionales, mientras que los bancos centrales están favoreciendo la concesión de créditos con tal fin, lo que servirá para mitigar, aunque no superar, la crisis en Asia. El documento del BM, de carácter semestral y titulado "Luchando con las Fuerzas de la Recesión Global", expone que los países del Lejano Oriente deberán enfrentarse a un rival hasta ahora desconocido, el aumento del desempleo, causado por la pérdida en las exportaciones. El desempleo "oficial" aumentó en un millón en el último año y en enero se registraban 24 millones de parados en la región, unas cifras "maquilladas" por los respectivos gobiernos que no incluyen la economía sumergida, según el BM, que advierte que el regreso de inmigrantes a sus lugares de origen va a generar enormes problemas.