papel de cocina (ya disponible en los barcos) en lugar de servilletas
  • Se espera que Maersk pierda 1.080 millones de euros en el sector de los contenedores
Los analistas Rikard Vabo y Lars Erich Nilsen estiman unas pérdidas masivas de hasta 1.400 millones $ (1.080 millones €) para Maersk dentro de sus operaciones en el mercado de los contenedores, lo que llevará al grupo danés a renegociar el flete de los barcos. Análisis de la situación Se espera que estas pérdidas además se prolonguen durante dos o más años, de modo que la directiva de Maersk se enfrenta ante el deber de reducir dichas pérdidas operativas. Navieras como Seaspan Corporation, con un gran libro de pedidos y una gran flota de portacontenedores, basan su modus operandi en el largo plazo, con unas tasas de flete fijas para sus clientes, de entre los cuales, Maersk es uno de sus principales. Jerry Wang, director ejecutivo de Seaspan, calificó este modelo de negocios de su empresa como una apuesta segura, opinión que también comparten muchos inversores alemanes y de EEUU. Por su parte, los alemanes están especialmente preocupados por el incremento del tonelaje sin usar y la gran cuestión planteada es si Maersk va a ser capaz de llevar a cabo los fletes que actualmente tiene pendientes en su libro de pedidos. Si una gran compañía como Maersk se ve forzada a renegociar los contratos y es incapaz de recibir los nuevos barcos fletados, esto afectaría bastante a empresas como Seaspan. Los resultados dependerán en gran medida del crecimiento de las tasas en Extremo Oriente y entre EEUU y Europa. Especialmente podría afectar el que la recuperación en EEUU se da en menor medida de los previsto y el que haya un período de menor crecimiento. Todo sirve para recortar gastos De la misma forma que el resto de las navieras del mundo intentan reducir todos los costes que pueden, Maersk también ha hecho lo mismo, ahorrando el equivalente a tres días de flete de un gran portacontenedor. Según los nuevos informes, la naviera danesa espera ahorrar 70.000 $ (54.000 €) al año si las tripulaciones a bordo de los portacontenedores usan papel de cocina (ya disponible en los barcos) en lugar de servilletas.