Claus-Peter Offen
  • Según lo que ha predicho Claus-Peter Offen, uno de los navieros alemanes más destacados, un cuarto de la flota mundial de portacontenedores se quedará sin empleo en el año 2011 y los precios del transporte no aumentarán considerablemente hasta el 2014.
"Un tonelaje de alrededor de un millón de TEU ya está paralizado. Este número se doblará en el 2009 y se triplicará en el 2010", explicó el señor Offen en un foro financiero en Hamburgo, quien planea dejar anclados diez barcos con una capacidad de entre 1.200 y 2.500 TEU cada uno. "Hacer esto con los barcos es necesario, ya que no existe otra forma de hacer frente a la crisis", comentó Offen argumentando que el sector naviero está sufriendo problemas por culpa de la sobrecapacidad masiva. "Ya que no sabemos cuándo la demanda volverá a restablecerse, nuestro deber por el momento será concentrarnos en aquello que sí podemos controlar, es decir, en todo lo referente a la oferta y al suministro de servicios. Pero al menos, en este sector no se darán tantas cancelaciones de nuevas construcciones como las que se van a dar en el sector de los graneleros". Offen sólo espera que entre un 10 y un 15% de las órdenes de construcción de portacontenedores sean canceladas, sobre todo debido a los grandes pagos iniciales que se hacen al encargar estas órdenes. "La crisis económica no es la única causa de esta situación. La crisis condujo a un rápido descenso de la demanda, pero de todos modos nos las habríamos tenido que ver con el problema de la sobrecapacidad. Fuimos demasiado optimistas al pensar que el crecimiento de dos dígitos continuaría y esto nos llevó a ordenar más barcos de los que ahora son necesarios". "Y por su parte, el sector de la construcción naval fue todavía mucho más optimista que los navieros y amplió su capacidad drásticamente. Esto llevará a la desaparición de muchos astilleros". Por supuesto, Offen dice que le agradaría que las construcción de los barcos fuese aplazada por parte de los astilleros coreanos, pero no cree que esto suceda a gran escala. También cree que la sobrecapacidad alcanzará su máximo en el 2011, ya que en estos tres próximos años está concentrada la mayor parte de las entregas de los barcos encargados. "A partir del 2012, ya prácticamente no quedarán encargos por entregar y la sobrecapacidad decrecerá. Dentro de cuatro años a partir de ahora, los precios del transporte aumentarán de nuevo y dos años después, la oferta y la demanda volverán a estar equilibradas". El 30% de los barcos de Offen dejarán de estar fletados en los próximos tres años. "Por lo tanto, no podremos sacar beneficios de estos barcos, pero al menos sí lo podremos hacer con el 70% restante". Lloyd's List esta semana informó de que las navieras podrían perder 68.000 millones $ (53.951 millones €) de sus ganancias en este año en el caso de que el precio de los transportes siga bajando al mismo ritmo en el que lo está haciendo actualmente. Esta cifra es igual a un tercio de los ingresos de la industria en el 2008.