Puerto de Tarifa
Durante tres meses, casi un centenar de embarcaciones han permanecido amarradas a puerto para garantizar la recuperación del caladero. Comienzan a faenar los pescadores del voraz con la vista puesta en mejorar las capturas del año pasado, que no fue especialmente bueno por la lluvia y los temporales de viento. Los voraceros vuelven al trabajo con ilusión y con la esperanza de que el caladero se haya recuperado totalmente después de tres meses de inactividad. Después de esta parada biológica, esperan una nueva negociación con Madrid y la Unión Europea para cerrar las paradas de los próximos cuatro o cinco años. Un centenar de embarcaciones se dedican a la pesca del voraz en Algeciras y Tarifa, la mayor parte en esta última localidad. En cada barco, hay una tripulación de entre tres y cuatro personas a las que hay que unir las cinco o seis por barco empleadas en tierra.