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Un grupo de compañeros afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de la sociedad mixta Sestiba y agentes de la Guardia Civil protagonizaron un altercado ayer, a las 10:00 horas A.M., cuando se celebraba, en el puerto de la Luz, el acto de conmemoración del 50 aniversario de la primera visita a Gran Canaria del político británico Winston Churchill. Los incidentes se saldaron con un herido, según Miguel Rodríguez, portavoz de los estibadores, que señaló que el afectado, miembro del colectivo laboral, sufre heridas en una ceja, "previsiblemente de carácter leve", por lo que fue trasladado a un centro hospitalario de la capital. Los hechos comenzaron cuando un grupo de estibadores protestaban en la plaza Bordes Claverie, frente a las dependencias de la Administración de Aduanas del Puerto, donde estaba previsto que el presidente de la Autoridad Portuaria y de Sestiba, Javier Sánchez-Simón, descubriese una placa para conmemorar la efeméride, aunque este finalmente no acudió porque, justificó a preguntas de ACN Press, entendió que su presencia "podía ser considerada una provocación". Justamente, Rodríguez aseguró que se quedó "con las ganas de verlo", por lo que Sánchez-Simón evaluó, al conocer lo sucedido, que no consiguió quedarse "al margen". Los incidentes se produjeron, según la versión de Miguel Rodríguez, en torno a la quincena de guardias civiles de la Agrupación Rural de Seguridad que custodiaban el acto, en el que se personaron un centenar de estibadores, según la Guardia Civil, y 170 según el computo realizado por los trabajadores, que protestan por el ERE de Sestiba, que el próximo 1 de abril puede provocar el despido de 170 personas. Siempre según la versión de nuestros compañeros estibadores, la caída al suelo una pistola que al parecer portaba uno de los agentes provocó el revuelo, que provocó que varios trabajadores y guardias civiles se intercambiasen golpes, porrazos y empujones. Sin embargo, fuentes cercanas a la benemérita negaron esta hipótesis y aseguraron que si apareció un arma en la escena fue "accidental". Durante la refriega, que duró varios minutos, resultaron afectados algunos vehículos estacionados en las inmediaciones de la plaza.