Senator Linie
  • La decisión de Hanjin es una estrategia de rebranding
La naviera Senator Linie, con sede en Bremen, cerrará a finales de este mes, lo que la convierte en la última víctima de la crisis económica en el sector. Hanjin Shipping, la sociedad matriz a la que pertenece Senator Linie, explicó ayer que sus accionistas habían decidido detener las actividades de la naviera alemana con un efecto inmediato. La empresa surcoreana adquirió la participación mayoritaria en Senator en 1997, con un 80% del total de las acciones. El resto de las acciones pertenece a la ciudad-estado de Bremen, con un 10%, y a la financiera F. Laeisz, con otro 10%. Los servicios de Senator eran realizados por una pequeña flota de barcos que en su mayoría fueron alquilados a Hanjin Shipping. "Las tarifas ahora son tan bajas que no es posible hacer dinero con ellas", comentó un portavoz de Senator al hablar acerca de esta decisión de cierre. "Senator no era insolvente, pero tampoco teníamos esperanzas de cara al futuro". "Pensamos cumplir con nuestras obligaciones, así que se realizarán todas las órdenes de transporte y se transportarán todos los contenedores", añadió el portavoz. La naviera, que fue fundada en 1987, sufrió pérdidas la mayoría de los años, pero informó acerca de sus primeros beneficios en el 2007, con 14 millones de dólares (10,892 millones de euros). Las cifras para el 2008 todavía no se han publicado. Senator, que ocupa el puesto 109 en el ranking mundial, es parte de la alianza entre Cosco, K Line, Yang Ming y Hanjin, y ofrece 14 servicios: la mayoría de ellos entre Europa y Asia, donde las tarifas de transporte han caído en picado en los recientes meses. La mayoría de los servicios de Senator eran realizados en cooperación con Hanjin Shipping. Las oficinas alemanas de Senator en Bremen, Hamburgo, Munich y Düsseldorf serán cerradas, lo que supondrá el despido de 98 empleados. Hanjin Shipping también tiene sus propias oficinas alemanas en Bremen y Hamburgo. Los accionistas, directivos y el consejo de trabajadores de Senator ya han acordado el pago de las indemnizaciones por despido. El futuro de la plantilla internacional de Senator todavía no está claro. La compañía tiene oficinas en China, Dubái, Canadá, Chipre y Reino Unido. Algunas de estas oficinas son dirigidas en colaboración con Hanjin. "No sabemos todavía si algunos empleados pasarán a trabajar para Hanjin”, dijo una portavoz, quien añadió que el futuro de la oficina canadiense dependerá de que los servicios que ofrece Senator entre Montreal y el Mediterráneo sean continuados o no por Hanjin. La capacidad de Senator cosiste principalmente en espacios alquilados a Hanjin y a los otros miembros de la alianza. La naviera sólo tiene dos buques fletados ahora mismo: el Genoa Senator de 2.100 TEU, que pertenece a una sociedad comanditaria alemana, y el Montreal Senator de también 2.100 TEU, alquilado a la naviera griega Danaos Shipping. Un portavoz de Hanjin dijo que era demasiado pronto para hablar acerca del número de buques que se van a quedar inactivos o de si las rutas de Senator serán suspendidas. Hace unos pocos meses, Senator se había estado preparando para extender su red de actividades después de haber llevado a cabo un plan de reestructuración. La empresa comentó el pasado mes de junio que estaba considerando la posibilidad de realizar nuevos servicios y de expandir los ya existentes. "El objetivo será hacerse cargo de la expansión de los nuevos nichos de mercado para repartir así mejor nuestras inversiones", dijo el director comercial Jens Philippi por aquel entonces. Pero este crecimiento futuro claramente dejó de ser una opción cuando llegó el invierno acompañado de los bajos precios en el transporte y con la consecuente crisis para el sector naviero, lo que supuso el último clavo del ataúd de Senator. Las noticias referentes a que la compañía fundada por el ejecutivo alemán Karl-Heinz Sager iba a cerrar fueron acogidas como una pequeña sorpresa dentro del sector y un agente llegó a describir la decisión de Hanjin como una estrategia de rebranding.
El “rebranding consiste en cambiar el nombre para seguir siendo lo mismo o casi lo mismo. Suele usarse, por ejemplo, cuando hay fusiones empresariales o cambios tras alguna crisis.