deben retrasar las entregas
Claus-Peter Offen, naviero alemán, ha hablado acerca de la crisis, con un tajante mensaje para los astilleros en el que indica que deben retrasar las entregas de portacontenedores si no quieren poner en riesgo el futuro de su propio negocio. "Ahora que los pedidos están totalmente paralizados debido a que están cayendo en picado los volúmenes de carga y a que la financiación bancaria desaparece, los constructores de barcos se están dándo cuenta de la posibilidad de que el trabajo se agote completamente después del 2012 a no ser que acuerden alargar los programas de producción", comentará Offen a los astilleros surcoreanos la próxima semana. Offen es uno de los muchos propietarios de barcos que ahora animan a los astilleros a que reconozcan la potencialmente catastrófica situación a la que se enfrenta todo el sector si no se toman medidas inmediatamente para reducir la producción de tonelaje, sugiriendo para ello posponer la fecha de finalización de los pedidos. "De lo contrario, los astilleros se enfrentarán al posible riesgo de que no haya más órdenes durante varios años", afirmó Offen. "¿Por qué hacer que los astilleros funcionen ahora al 100% y que luego se hundan hasta el 0%?", preguntó. No se realizó ningún contrato de nueva construcción para ningún tipo de barco en el último trimestre del 2008, algo que es probable que se repita a lo largo de este año y quizás también en el 2010, ya que ahora todo el sector naviero lucha contra el enorme exceso de oferta. Offen estima que actualmente alrededor de una capacidad global de 500.000 TEU sobrepasan lo necesario, un número que podría doblarse este año si la flota se expande otro 12%, a lo cual hay que sumarle el crecimiento que también tendrá en el 2010 incluso en el caso de que por entonces las tarifas del transporte se hayan recuperado y el mercado financiero se haya estabilizado. Mientras que hablaba sobre la situación actual del sector, Offen también dijo que cuando la próxima semana visite Corea del Sur para asistir a una botadura, le pedirá a Daewoo Shipbuilding and Marine Engineering que posponga 24 meses la entrega de cuatro portacontenedores de 14.000 TEU. Así pues, esos cuatro serán los últimos, en lugar de los primeros, de un encargo de 18 barcos a DSME para que sean completados, retrasando la fecha de entrega de la serie cuatro meses. Diez portacontenedores que Reederei Claus-Peter Offen recibirá este año serán entregados a tiempo, pero la empresa ya ha negociado posponer seis meses la construcción de algunos buques cisterna para productos químicos. La mayoría de los propietarios ahora están intentando retrasar las entregas de los pedidos, pero sólo unos pocos han hablado acerca de esto. Aunque los astilleros todavía son reacios a hacer estas concesiones, sus clientes les advierten en privado que las consecuencias de no posponer las entregas podrían ser nefastas "En este momento, los astilleros están esperando algún milagro que llene sus libros de pedidos, pero en lo que fallan es en no darse cuenta de que simplemente no hay dinero para pagar los barcos", contó otro propietario a Lloyd’s List. "Los astilleros tienen que comprender que a ellos también les afecta el problema y que no son simples testigos, así que deben extender el período de entrega de los pedidos. De lo contrario, se enfrentarán ante la posibilidad de cancelaciones masivas sin recibir nuevas órdenes". Aunque Offen y otros líderes del sector creen que las cancelaciones son improbables debido a los grandes pago iniciales invertidos en estas construcciones, no descartan esa posibilidad. En el sector de los graneleros, las cancelaciones ya se han extendido bastante. Las navieras que han contratado el flete de grandes portacontenedores están detrás de los esfuerzos de los propietarios de retroceder las fechas de entrega. "Nadie quiere los barcos", resumió Offen. "Alrededor de 750 barcos de más de 3.000 TEU están actualmente en orden de construcción, de los cuales a 150 no se les ha encontrado un forma de emplearlos. De ellos, el 90% han sido encargados por naviaras alemanas". Propietarios y fletadores llegaron a tener en cuenta una petición de unión con los astilleros, pero desestimaron la idea por el riesgo de contravenir las leyes de competencia de la Unión Europea. Así que tanto los fletadores como las navieras mantendrán discusiones individuales; también algunas navieras ya han hecho progresos en retrasar las entregas a pesar de que los astilleros están pidiendo alguna compensación financiera a cambio de ampliar el plazo de entrega. Pero estos astilleros que acuerdan retrasar la producción tendrán todavía el beneficio de las cuotas de caja ya pagadas, y en el caso de los constructores surcoreanos, una depreciación de la moneda local que eleva el valor de los pagos iniciales con dólares.