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  • El TSA advierte de que la guerra de precios en el Pacífico va a tener efectos muy negativos para las navieras
  • El descenso del precio del transporte en el Pacífico está echando por tierra los balances de todas las navieras que comercian en esta ruta
  • Las transportistas avisan en una reciente alerta sobre la profundidad de la crisis en la que está inmersa el sector naviero
La guerra de precios está perjudicando seriamente a la ruta entre Asia y Estados Unidos, de modo que los precios de los transportes han caído en picado desde el pasado mes. El Transpacific Stabilization Agreement (Acuerdo de Estabilización Transpacífico), que representa a 14 navieras, ha expuesto las consecuencias de tales precios tan bajos. "Mantener las tasas actuales durante un período de 18 meses amenazaría la viabilidad financiera de cualquier transportista", dijo el administrador ejecutivo de la TSA Brian Conrad. La asociación admite que tanto sus miembros como también otras navieras "han participado en las acciones de elegir los productos y los segmentos de clientes durante el pasado mes". Entre estas otras navieras que no son miembros del TSA están Maersk Line y la japonesa MOL que recientemente se retiró de las conferencias del TSA. Pero la mayoría de las otras navieras que actúan en el Pacífico, incluyendo APL, CMA CGM, Cosco Container Lines, Evergreen, Hanjin Shipping, Mediterranean Shipping Co. y NYK Line, pertenecen a la TSA. Recientes informes procedentes de Hong Kong indicaron que los precios corrientes habían bajado desde alrededor de 1.700 $ (1.207 €) por un contenedor feu a 1.300 $ (923 €). La ruta del este del Pacífico, la más grande en cuanto a tráfico de contenedores, ha sufrido el descenso de la mercancía más que otras zonas, y ya estaba en números rojos antes de la bajada. "No es mentira que ninguna compañía está operando de manera rentable en el mercado transpacífico a día de hoy", dijo el presidente de la TSA, Ron Widdows, hace dos meses. "Los precios no se han mantenido al mismo ritmo que los incrementos en los costes operativos, y las comisiones de combustible y de otros gastos no han sido lo suficientemente rentables en un entorno cada vez más altamente competitivo. Ninguna naviera puede realizar un servicio programado con los barcos funcionando por debajo de su utilización completa, dados los costes actuales". Desde entonces, las condiciones han empeorado con el TSA expresando preocupaciones acerca de las recientes acciones competitivas que han llevados los precios a una inestabilidad y a niveles no rentables. En una reunión en Hong Kong a principios de esta semana, Conrad hizo una declaración calificando las recientes acciones relativas a los precios como lamentables porque sólo se fijan en el corto plazo. "No han generado nuevos negocios, no han incrementado la cuota de mercado y no han proyectado adecuadamente los costes operativos", señaló. Una gran parte de la mercancía que se mueve a través del Pacífico está cubierta por contratos de servicios, la mayoría de los cuales duran 12 meses y comienzan en mayo. Los bajos precios sólo deberían de estar disponibles para una relativamente pequeña cantidad de carga. Pero lo que es sumamente preocupante para las líneas es lo inoportuno de esta recesión, ya que pronto discutirán sobre los términos de los contratos para el período 2009-10 y normalmente publicarían sobre estas fechas detalles acerca del nivel de incremento en los precios que buscarán para el próximo año. Aunque esta vez, el TSA no dio muchas explicaciones, “han indicado” que no tienen la intención de dejar los precios actuales después del final de enero. "Nadie espera ver los precios del transporte en los niveles actuales para los contratos del 2009-10", dijo Conrad. "Mantener las tarifas actuales un período de 18 meses, amenazaría la viabilidad financiera de cualquier transportista en el mercado actual. El TSA espera que las navieras den un paso atrás y que reconsideren los impactos financieros de sus recientes acciones". Las transportistas transpacíficas no lo han hecho bien en los contactos de las negociaciones estos últimos años. "El resultado de las renovaciones del 2006 fue pésimo, con los precios cayendo", contó directamente a Lloyd's List una fuente empresarial. Tampoco hubo ningún cambio en el 2007, aunque en el 2008 se experimentó una "ligera mejora". Las navieras tuvieron más éxito recobrándose de los costes del combustible, con nuevos mecanismos introducidos para ajustar el consumo de fuel. Hasta entonces, el comercio no volvió a decaer hasta que 'la bajada en el gasto de los consumidores americanos' afectó a los volúmenes de las importaciones de este año.