El Estrecho, una megaplataforma atlántica
El secretario de Estado de Transporte, Fernando Palau, destacó el pasado jueves en Tánger la importancia de que los puertos españoles y los marroquíes colaboren con el objetivo de aumentar su rentabilidad y aprovechar la potencialidad del mercado. "Hay espacio para la competencia y para la cooperación, pero son muchos los intereses que justifican la cooperación, que debe dar lugar a una relación permanente entre los responsables portuarios de los países implicados", dijo Palau durante la apertura en Tánger de la II edición de la conferencia mediterránea sobre logística, MEDLOG. A su juicio, los puertos del Estrecho de Gibraltar "disfrutan de una estratégica y ventajosa posición especialmente en la ruta que enlaza el Lejano Oriente con Europa y América, un eje con enorme potencial presente y futuro", y "se hacen más competitivos si son capaces de ofrecer un servicio coordinado". Palau destacó también que ante temas como el compromiso de los puertos con el medio ambiente, la coordinación en la protección ante actividades ilícitas y el establecimiento de medidas de seguridad "no cabe competir, sino cooperar". Para el secretario de Estado de Transporte, además, "el tráfico marítimo de contenedores no agota los asuntos de interés común", ya que según él es "imprescindible referirse también al tráfico de pasajeros". El representante español recordó que la operación "Paso del Estrecho 2007" supuso el transporte de 2,8 millones de personas y de casi 750.000 vehículos, cantidades que registraron una bajada del 4,3 por ciento en la campaña de 2008. Pese al descenso, Palau subrayó que "el dispositivo exigible para atender ese tráfico supone naturalmente no sólo capacidades portuarias suficientes, sino un adecuado plan de flota y un importante dispositivo sanitario de asistencia social y seguridad", que los puertos de ambos países deben implementar. Por su parte, el presidente de Puertos del Estado, Mariano Navas, hizo hincapié en que los cambios en el mercado a nivel mundial obligan a "reestructurar las propias estrategias y a buscar las complicidades exigibles". "Estábamos acostumbrados a que la demanda estuviera atomizada y la oferta portuaria concentrada, y en ese escenario era el puerto el que tenía una cierta posición de dominio a la hora de negociar", indicó Navas durante su intervención en el panel sobre "El Estrecho, una megaplataforma atlántica". No obstante, añadió que con la concentración empresarial en el lado de la demanda "ahora nos da la impresión de que se está cambiando el rol", lo que exige un cambio de estrategia por parte de los operadores portuarios. La conferencia, que se clausuró ayer, y giró este año en torno al tema "Excelencia portuaria: integración de las cadenas logísticas mundiales y consolidación de los hinterlands", y abordó, entre otros asuntos, la diversificación de las rutas marítimas.