Sinai Suez
  • Cualquier caída será una mala noticia económica para Egipto, que depende del canal como su tercera mayor fuente de ingresos en divisas después del turismo y las remesas de los trabajadores en el extranjero

El Canal de Suez, un atajo vital entre Oriente y Occidente desde hace cerca de 140 años, está haciendo frente a un enorme cambio, ya que el azote de la piratería somalí está logrando que las principales navieras busquen otra ruta.

El gobierno egipcio, que depende fuertemente de las tarifas que cobra a los barcos que van a través del canal, ha expresado su preocupación ante una posible disminución de los ingresos, aunque espera que una flotilla internacional patrulle las aguas infestadas de piratas para asegurar una travesía segura.

"Estoy seguro de que habrá efectos negativos si esto continúa así", aseguró a la prensa Ahmed Fadel, jefe de la Autoridad Portuaria del Canal de Suez.

Al menos dos transportistas han anunciado que sus barcos seguirán la larga ruta alrededor de la punta sur de África en lugar de ir a través del canal, lo que requiere pasar por el Golfo de Adén, escenario de muchos ataques piratas.

El canal de 163 km de longitud proporciona un atajo vital para unir Estados Unidos y Europa con el océano Índico y los puertos asiáticos. El canal une el Mediterráneo con el mar Rojo, donde no hay ataques piratas. Pero el único acceso al mar Rojo desde el océano índico es a través del golfo de Adén, donde los piratas somalíes han secuestrado al libre albedrío.

"Uno o dos ataques más terminarán por encender la alarma definitivamente y nos veremos en un gran problema", dijo Adel Lami, presidente de la Cámara de Navegación de Port Said, que representa a compañías marítimas privadas en la punta norte del Canal de Suez.

Para evitar el Golfo de Adén, desde A.P. Moller-Maersk (la mayor naviera europea) se afirmó que este mes, algunos de los barcos más lentos navegarían alrededor del cabo africano de Buena Esperanza, y el grupo noruego Odfjell SE ordenó hacer lo mismo a sus más de 90 petroleros. Esto supone añadir hasta dos semanas más a algunas rutas.

Otras navieras, incluyendo una de las mayores compañías de petroleros del mundo, Frontline Ltd., han dicho que están considerando otras opciones, incluyendo viajar alrededor del cabo, lo que podría aumentar en un 40% la duración de ciertas rutas.