La estiba profesión de riesgo Vidas en riesgo porque los cargadores no cumplen con las normas de seguridad en la estiba de contenedores
Controles en los contenedores que se envían desde Reino Unido están destapando un gran número de deficiencias y errores que podrían amenazar las vidas de quienes manipulan las mercancías. Funcionarios del MCA (Maritime and Coastguard Agency) que llevan a cabo inspecciones aleatorias están informando acerca de una tasa muy alta de fallos. En promedio, la mitad de todos los cargamentos en contendores examinados han estado por debajo del nivel de seguridad exigido de alguna u otra manera. Esto es una mejora con respecto al 100% de fallos que el MCA estaba registrando regularmente hace unos pocos años, pero todavía hay ocasiones en las que cualquier contenedor que es apartado para un chequeo no es apto y no puede continuar con su viaje hasta que los contenidos hayan sido estibados correctamente, exactamente pesados y adecuadamente declarados. Estas alarmantes estadísticas, que probablemente se pueden dar también en cualquier otra parte del mundo, surgieron durante un seminario sobre contenido seguro, estibaje y aseguramiento de las unidades de transporte en los barcos, que organizó la sucursal sureste del Nautical Institute. Los números sugieren que se ha hecho un pequeño progreso para que los cargadores, consignatarios, transitarios y preparadores comprendan los peligros a los que exponen a otras personas. "Están jugando con la vida de cualquier persona", indicó Clive Savigar, director del Coleshill Freight Services (Servicio de mercancías de Coleshill) al enumerar ejemplo tras ejemplo de cargamentos que no habían sido apropiadamente empaquetados y asegurados, o correctamente documentados. Cualquier error podría haber dado lugar a un accidente o incluso a una muerte para cualquier conductor de camiones, trabajador portuario, marinero o destinatario que se acercara al contenedor o a su contenido. Maersk Line registra una media de 10 a 15 unidades de contenedores a la semana que tienen fugas, de las cuales alrededor de cinco corresponden a mercancías peligrosas; tal y como señaló John Leach, encargado general de mercancía peligrosa y de cargamento especial. Esto supone un peligro importante; no sólo para el personal, sino también para la empresa por la posible interrupción de los servicios y por los costes para solucionar los problemas derivados de esto. Irónicamente, la mercancía con menor riesgo es la peligrosa, debido a que esta ha sido empaquetada y etiquetada por una acreditada compañía que sabe lo que hace. Lo más preocupante para la industria del transporte marítimo son aquellas personas que parecen no comprender las consecuencias de sus acciones. "Lo que veo va en contra del sentido común", dijo Jim Chubb, del BMT Marine & Offshore Surveys. Los expertos están también impactados por el hecho de que intencionadamente no se declare adecuadamente el contenido de los contenedores, con interminables casos con artilugios pirotécnicos, por ejemplo, siendo descritos como algo aparentemente inofensivo, como si un fuera un juguete de niños. "Lo más inquietante es saber dónde hay clara intención de engañar", dijo Chris Foster, especialista en investigaciones científicas del JH Burgoyne and Partners. No sólo hay cargamentos mal estibados o incorrectamente declarados para los países del tercer mundo, "El problema es mucho más cercano a casa", según el Sr. Chubb, ya que es probable que estos contenedores hayan sido estibados en el Reino Unido al igual que en cualquier otra parte. El tamaño del problema es difícil de cuantificar. Pero se estima que 200 millones de contenedores son transportados cada año, así que una tasa de incidentes menor al 1% sugeriría que cerca de 2 millones de contenedores contravienen de algún modo los estándares de seguridad. En el peor de los casos, si un gran buque de contenedores tuviera un accidente, los costes financieros serían enormes. Algunos aseguradores indican pérdidas de hasta 2.000 millones de dólares. Peregrine Storrs-Fox, director del departamento de riesgos del TT Club, ha tenido la idea de crear una lista negra de transportadores marítimos que repetidamente ponen a sus barcos y tripulación en peligro. Ya se están llevando a cabo acciones a nivel internacional para mejorar la seguridad en el transporte de mercancías peligrosas; por ejemplo, la Organización Marítima Internacional realizará un entrenamiento obligatorio para el personal marítimo a partir del 2010. "Pero será responsabilidad de la empresa determinar quiénes van a ser entrenados, cómo y a qué nivel", explicó Keith Bradley, el consejero de mercancías peligrosas del MCA. La mayoría de las dudas se centran en si esto será suficiente para acabar con las malas prácticas que impregnan la industria del transporte marítimo de contenedores y que ponen vidas en riesgo.