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La crisis financiera global y la subsiguiente desaceleración económica están perjudicando gravemente a la industria del transporte marítimo de China, según informó hoy viernes el periódico en inglés China Daily. Las principales empresas de transporte de contenedores, operadoras de transporte a granel y autoridades portuarias de China están sufriendo los efectos de la debilitación de la demanda, visto que la desaceleración del sector de la exportación es sintomática de la caída de la demanda a nivel mundial, precisa el rotativo. En reacción al fenómeno, el puerto de Shanghai, uno de los más activos del mundo, ha recortado ya sus objetivos de tráfico de contenedores al 5 por ciento, para este año. En 2007, Shanghai superó por primera vez a Hong Kong en términos de tráfico de contenedores, gracias a un crecimiento de más del 20 por ciento, para convertirse en el segundo puerto de contenedores del mundo, por detrás de Singapur. No obstante, según los pronósticos, el tráfico de contenedores de este año sumará solamente 28,5 millones de TEUs, frente al objetivo previo de 30 millones. Chen Xiyuan, presidente del operador portuario Shanghai Internacional Port Group, atribuye esta desaceleración a la caída del volumen de exportaciones y a la debilitación de la demanda nacional. "Las exportaciones de contenedores hacia EEUU, que suponen un 20 por ciento del total del tráfico, han disminuido un 7,8 por ciento en los primeros tres trimestres de este año" dijo Chen, citado por el rotativo chino. Además, "los precios del transporte marítimo se ha desplomado de forma espectacular; de Shanghai a Europa, por ejemplo, ha bajado de 1.000 a 200 dólares por contenedor desde principios de año" agregó Chen. La caída de la demanda de acero, carbón y minerales ferrosos también está acarreando una considerable baja de la demanda de embarcaciones, que según los datos de la consultora de transporte marítimo Clarkson, se han desplomado casi un 50 por ciento, este año. China se encuentra entre los países más gravemente afectados por este declive, de acuerdo con un reciente informe de la corporación China Internacional Capital, según el cual en los primeros nueve meses de este año los astilleros recibieron un 34 por ciento menos de encargos para barcos nuevos, en comparación con un 27 por ciento a nivel global. Todo apunta a que esta tendencia continuará, a medida que el crecimiento del comercio mundial sigue desacelerándose. Un reciente pronóstico del Fondo Monetario Internacional prevé una desaceleración del 4,9 por ciento para este año y del 4,1 por ciento para el próximo, por consecuencia de la reducida demanda de importaciones, derivada a su vez del debilitamiento general de la economía global.