Alianzas

Algunas transportistas se han presentado en la Comisión Europea con sólidas pruebas de que miembros de las alianzas mantienen una absoluta independencia comercial de modo que la campaña contra los cambios propuestos en las normas de los consorcios se ha intensificado.

La industria está advirtiendo de que las restricciones de los consorcios (en un momento en que el mercado está haciendo frente a un desorden sin precendetes debido a la disminución de los volúmenes de carga y al aumento de las tarifas de las mercancías) podrían tener un 'efecto escalofriante' en la capacidad de las navieras de mantener sus redes de servicios.

La European Liner Affairs Association (ELAA), está dirigiendo el intento de convencer a Bruselas para que cambie la regulación existente, y parece haber ganado algo de terreno. El European Shippers' Council (ESC), al final quiere quitar el paquete de exenciones que regulan los consorcios, y ha informado a Bruselas que apoya ampliamente las enmiendas sugeridas para las normas existentes.

Los aparentementes poco claros argumentos sobre lo correcto y lo equivocado de dar una seguridad portuaria legal a las alianzas es visto desde ambos lados como 'grave', ya que los consorcios son fundamentales en la estructura básica de la industria.

Hace unas pocas semanas, Maersk Line y CMA CGM acordaron compartir barcos en sus servicios norteamericanos, mientras que Grand Alliance y New World Alliance han unido dos de sus servicios transpacíficos.

Las navieras, sus clientes y los reguladores están todos de acuerdo en que las cooperaciones como el compartir buques o los acuerdos de intercambio de huecos, que no incluyen una fijación mutua de precios, son beneficiosos por el rendimiento que proporcionan. Pero Bruselas ha hecho una serie de propuestas de revisión para dar lugar a una nueva regulación que reemplazaría la existente, que expira en el 2010.

Estos cambios han causado el enfado en el sector de las navieras, con el ELAA encargando un análisis de independencia económica para desmentir algunas de las suposiciones contenidas en el borrador de la Comisión.

Es fundamental la impresión de Bruselas de que los miembros de las alianzas no compiten entre ellos. Basada en esta premisa, la Comisión busca dividir el mercado en consorcios que tengan algunos planes para juntarse con otras alianzas o para agregar transportistas individuales.

Esto pondría barreras en muchas rutas comerciales; alrededor de un 30% de lo que asegura protección legal.

El análisis económico incluido en la presentación del ELAA a Bruselas explica que gracias a los acuerdos en el comercio Asia-Europa se puede aumentar hasta en un 60% la tasa de mercado.

Las navieras a las que esto les concierne, no tendrían ninguna garantía por parte de la Comisión de que esta decisión fuese legítima, ya que un análisis confidencial de los precios y de los volúmenes operando dentro y fuera de los consorcios, fue incapaz de encontrar alguna evidencia de actividad anticompetitiva dentro de una alianza.

"Las investigaciones de los economistas no muestran conclusiones sobre los precios entre los miembros de los consorcios; son simplemente acuerdos operativos", dijo el director ejecutivo de ELAA, Chris Bourne.

El Consejo de Cargadores Europeos (European Shippers' Council), que tiene una larga historia oponiéndose a la actividad de las transportistas, nunca ha objetado los consorcios, pero ha dicho en una carta a Bruselas que las reglas para el transporte marítimo deberían ser las mismas que para otras industrias y que después del 2010 será necesario que no haya exenciones en las leyes de competición europeas.

"Pero el ESC ya acepta que seguirán habiendo exenciones durante otros cinco años", dijo el secretario general Nicolette van der Jagt.

En esta entrega a Bruselas, el ESC describe la regulación del borrador como "un lógico paso adelante", pero hace una sugerencia muy importante.

El consejo está proponiendo que una declaración debería incluirse en la nueva regulación haciendo énfasis en que cualquier acuerdo que supere el 30% de cuota de mercado "no tiene porqué violar el Artículo 81 de las reglas del Tratado de competencia".

Bruselas ha tratado el mismo punto, insistiendo en que una cuota de mercado mayor al 30% no es necesariamente anticompetitiva, pero que los miembros tendrían que enfocarse en su propia liquidación.

Sin embargo, las transportistas dicen que sin la certeza legal, "habrá una deterioración significante en la extensión y calidad de los servicios".

Los transportistas también dijeron que la propuesta de Bruselas para los consorcios de consultar a los clientes en cada servicio era poco factible. "Sólo revisiones de peso deberían requerir consulta", dijo el ESC.

(*) Los consorcios, permiten a las compañías marítimas racionalizar sus actividades y mejorar la calidad de sus servicios. Dichos acuerdos se benefician de una exención por categoría siempre que no ofrezcan a las empresas afectadas la posibilidad de eliminar la competencia en una parte sustancial del tráfico del que se trate.