atún
La asamblea para asegurar el futuro del atún rojo del Mediterráneo acabó ayer en Marraquech con un tímido recorte de las capturas, lo que supone, según las ONG's, una catástrofe: el no futuro de la especie. Y de la pesca. Y de toda la industria que gira alrededor. Los 46 países representados ante la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) pactaron reducir en sólo 5.500 toneladas (de 27.500 a 22.000) la cuota máxima del año próximo, medida pobre si se tiene en cuenta que, según los especialistas, habrían tenido que bajar hasta 15.000 para evitar su extinción. El acuerdo también prevé prohibir la pesca a partir del 15 de junio, dos semanas menos que ahora. "Vamos a asistir a la desaparición del estoc y a la bancarrota económica del sector que lo está explotando, con lo cual hoy es un día verdaderamente aciago para el atún rojo", declaró, poco después de que se conociera la decisión, el responsable de la campaña de océanos de Greenpeace, Sergi Tudela. El Gobierno de España, presente en la cumbre, aplaudió en cambio la decisión y aseguró, en un comunicado divulgado por el Ministerio de Medio Ambiente, que "recoge las demandas de protección de la especie formuladas por España en el seno de la Unión Europea (UE)". "Se ha hecho justicia -señaló Fernando Curcio, director de Recursos Pesqueros- con los intereses españoles, tanto desde el punto de vista pesquero como medioambiental". Más realista, el presidente de la ICCAT, el brasileño Fabio Hazim, admitió que, aun cuando pueden resultar "cruciales para la conservación" de esta especie, "no son las medidas ideales". Medidas de control contra la pesca ilegal En Marraquech también se acordaron medidas dirigidas claramente a luchar contra la pesca ilegal, o irregular, que representa más del 50% del total de capturas anuales (cerca de 30.000 toneladas):
  • Inspecciones internacionales, por ejemplo, en el Mediterráneo oriental y central, donde no hay aguas jurisdiccionales de los estados costeros
  • Prohibición de los trasbordos en altamar
  • Controles estrictos (con filmación incluida) de la transferencia de atunes de los barcos a las granjas de engorde, para saber con exactitud la cantidad pescada
  • Las flotas estarán obligadas a entregar un informe diario de su actividad

Pero nada de esto ha contrarrestado las quejas airadas de las ONG's, que consideran que se ha perdido una oportunidad preciosa. "Las cifras aprobadas son un escándalo, y auguran un futuro muy negro para la supervivencia del atún", denunció Ecologistas en Acción.

Almadrabas

Las cuatro almadrabas gaditanas, que cada año se calan podrán capturar en 2009 un máximo de 1.000 toneladas de atún rojo, según se deriva del reparto mundial de la especie acordado por la Iccat. El nuevo tope, que debe certificarse en el Consejo de Pesca de la Unión Europea (UE), reduce las posibilidades de explotación de la ancestral pesquería gaditana más de un 20% con respecto a las 1.300 toneladas previstas para 2009. Joe Borg el comisario de Pesca de la UE, recalcó ayer que ya se disponen de todos los instrumentos necesarios para que 2009 sea "el año del cumplimiento" de los acuerdos.