dársena de la Galerilla

La Comisión Europea adoptó en junio de 2006 el Libro Verde "Hacia una política marítima de la Unión Europea: perspectiva europea de los océanos y los mares", abriendo así uno de los procesos de consulta más amplios de su historia con el objetivo de definir una nueva visión de la política marítima. La CE organizó esta consulta sobre el futuro de los mares y océanos europeos para avanzar hacia una nueva política marítima integrada, donde se reconociese el elevado potencial de crecimiento económico de las actividades relacionadas con el mar, y donde se demostrase que el continuo desarrollo de esas actividades de forma sostenible es un reto de gran envergadura que exige un enfoque global y coordinado.

De este periodo de consulta ha surgido el Libro AzulUna Política Marítima Integrada para la UE" y un Plan de Acción; cuya finalidad es presentar los principales elementos de una nueva Política Marítima Europea integrada así como sus principios fundadores y objetivos principales, el marco de la gobernabilidad requerido y los instrumentos apropiados para elaborar políticas integradas. La Unión Europea es líder mundial

Hay más de 9 000 barcos mercantes (de 500 Gt o más) bajo banderas de la UE, lo que supone unos 240 millones de toneladas de peso muerto, casi una cuarta parte del tonelaje mundial. La industria del transporte marítimo controla, además, otros 4.000 barcos de bandera extranjera.

Decisivo para el comercio exterior de Europa

El transporte marítimo opera el 90 % del comercio exterior de Europa y el 40 % de todo el comercio interior de la UE en toneladas-kilómetro. El comercio por mar se ha cuadruplicado en los últimos 40 años. El traslado de contenedores ha crecido considerablemente desde el año 2000 y se espera que se triplique para el 2020.

Conectando a los europeos entre sí, en el interior y en todo el mundo

Unos 350 millones de pasajeros utilizan los cruceros y ferrys europeos cada año. El transporte marítimo conecta Europa con sus regiones más remotas y con sus territorios de ultramar situados en otros océanos.

Una forma ecológica de transporte

El transporte marítimo consume únicamente una décima parte del combustible por tonelada-milla que precisa el transporte terrestre. El traslado por mar a corta distancia permite crear rutas alternativas limpias por medio de «autopistas del mar» entre puertos de la UE.

Un mercado de recreo y de ocio en auge

La industria de la navegación de recreo crece más de un 5 % al año en Europa y la industria europea de los cruceros registra aumentos anuales de dos dígitos.

Un sector que precisa una política global

  • El transporte marítimo es todavía una de las grandes industrias de Europa, pero las condiciones adecuadas para un éxito sostenible no son posibles desde un enfoque meramente sectorial.
  • Mejores accesos y mayor capacidad en los puertos europeos pueden evitar la congestión que en la actualidad provocan el gran volumen de tráfico y la envergadura de los barcos. Las soluciones dependen también de las políticas y reglamentaciones sobre medio ambiente, de la planificación y de la inversión, así como de los nuevos desarrollos en logística, navegación y supervisión de embarcaciones.
  • La flota naviera europea aún es objeto de competencia desleal por parte de embarcaciones de baja calidad y operadores que no cumplen las normas, así como de deserciones a banderas que no cumplen con las obligaciones impuestas por las leyes internacionales. A través de sus relaciones externas, la UE debe presionar para el total cumplimiento de las reglas establecidas. Su política industrial, fiscal y de competencia puede jugar un papel importante en el establecimiento de condiciones globales.
  • La escasez crónica de mano de obra cualificada en el sector marítimo puede superarse revisando las políticas sociales en relación con las condiciones de trabajo y facilitando la movilidad laboral a través de una relación más estrecha entre formación, investigación y política industrial. Esto también se consigue elevando el perfil y el atractivo del sector marítimo, en particular en las áreas del transporte marítimo y la industria pesquera.
  • Las ayudas concretas para la investigación en la UE pueden generar innovaciones tecnológicas que limiten el coste de renovación de las flotas exigida por las rigorosas normas de seguridad y medioambiente. También pueden potenciar el desarrollo pionero en la UE de la alta tecnología en embarcaciones de recreo y especializadas.
  • El potencial del transporte marítimo de corta distancia como alternativa medioambiental y económica al transporte terrestre en Europa será más atractivo si los envíos entre los puertos de la UE se gestionan como tráfico interno y no como internacional. Un enfoque único ayudará a eliminar incoherencias en las reglamentaciones sectoriales de la UE sobre el transporte marítimo, tales como el solapamiento entre las normas de sanidad y medio ambiente en el gaseado de contenedores, reglas divergentes sobre el lastrado o la cuarentena de productos cárnicos, que entran en conflicto con las reglamentaciones para el depósito de residuos de buques.