Tsukiji, mercado de pescado en Tokio
Ecologistas en Acción, WWF/Adena, Greenpeace y el Grup Balear d'Ornitologia i Defensa de la Naturalesa presentaron ayer una moción en el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN para exigir que los gobiernos se impliquen en la salvación del atún rojo de su potencial extinción en la zona de Baleares.
De esta manera, se pretende impulsar un plan de recuperación acorde con las recomendaciones de los científicos tales como el cierre a la pesca de los meses críticos de mayo y junio, y la reducción de la flota. La moción propone también la creación de un santuario para esta especie en aguas del sur de Baleares, así como el cierre precautorio mientras la pesquería cuente con el sistema de control apropiado y el plan de recuperación necesario. Según el miembro de la Campaña de Océanos de Greenpeace, Sebastian Losada, siendo la zona “más importante del mundo” para la reproducción del atún rojo, el Gobierno debería ser el “principal valedor” de esta propuesta, por lo que “no entendemos que tanto el PSOE como PP hayan bloqueado una iniciativa similar en el Senado”. Por su parte, el responsable de pesca de Ecologistas en Acción, Jorge Saez, sostuvo: “Estamos siendo testigos del interés y preocupación de la comunidad conservacionista internacional presente en el Congreso Mundial de la Naturaleza de IUCN por el futuro de una especie mediterránea que se ha convertido en símbolo de la crisis pesquera global”. De esta manera, la propuesta de Santuario se apoya en un informe científico que ha elaborado WWF/Adena a partir de los datos recogidos por el Instituto Español de Oceanografía en cinco años de campañas de muestreos de larvas en aguas baleares. Por otro lado, estos grupos explicaron que el Informe del Comité Científico de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Rojo de 2007 publicó que se pescaron en total 61.000 toneladas de atún, “más del doble de la cuota legal”. Según estos grupos, respecto a los atunes reproductores que había en 1970, 'sólo queda el 36%'.