atún rojo
La organización ecologista Greenpeace acusó hoy a varios países mediterráneos, entre ellos España, de 'ser incapaces de mantener bajo control la pesca ilegal de atún rojo', por lo que instó a los Veintisiete a "suspender la pesca" de esta especie hasta que "Francia, España, Italia y sus vecinos del Mediterráneo frenen las prácticas de pesca ilegal".
'Solo la suspensión de la pesca puede recuperar el atún rojo del borde del colapso', aseguró la asesora política de la ONG en Europa para la campaña de Océanos, Saskia Richartz, a través de un comunicado difundido con motivo del Consejo de ministros de Pesca de la UE que arranca este lunes en Luxemburgo. Los ministros europeos buscarán el acuerdo político para fijar la posición común en las negociaciones con la Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico (CICAA) el próximo mes de noviembre en Marrakech (Marruecos المغرب). Los Veintisiete prevén dar un mandato a la Comisión Europea, aunque con unas directrices "no muy estrictas" que le permitan margen de negociación. En Marrakech se revisará el plan de recuperación del atún rojo, una especie que está al límite de su viabilidad biológica. Según afirma Greenpeace, un estudio independiente realizado este año sobre el atún rojo consideró "inaceptable e inconsistente con los objetivos de la CICAA" el plan de recuperación de esta especie en el Mediterráneo. Dicho informe calificó la situación del atún rojo como una "parodia de la gestión de la pesca", añade la ONG. Los ministros europeos de Pesca también discutirán las posibilidades de capturas en el mar Báltico, en el mar Negro y en aguas profundas (a partir de 400 metros de profundidad). Además de por la situación del atún rojo en el Mediterráneo y en el Atlántico este, Greenpeace expresó su preocupación por el bacalao en el Báltico y por las especies de aguas profundas "vulnerables". En este sentido, Richartz instó a la UE a "atenerse a las recomendaciones científicas" en cuanto a las posibilidades de pesca del bacalao en el Báltico (un máximo de 48.600 toneladas según el Consejo Internacional para la Explotación del Mar, ICES) para proteger la recuperación de la especie. Sobre la pesca de aguas profundas, la ONG puso en duda que la captura de alguna de estas especies "pueda ser viable económicamente y ser sostenible al mismo tiempo", teniendo en cuenta "la longevidad y los bajos niveles de reproductividad" de estos peces.