Arturo Virosque Ruiz
D. Arturo Virosque, Presidente del Consejo de Cámaras de la Comunidad Valenciana El veterano dirigente empresarial Arturo Virosque Ruiz (Valencia, 1930) reconoce sin ambages que «nunca ha conocido una crisis económica como la actual», y eso que lleva unas cuantas décadas en organizaciones patronales vinculadas al sector del transporte. El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia acaba de propiciar un encuentro empresarial y político para impulsar las relaciones entre la Comunitat Valenciana y Cataluña. Acaba de propiciar una foto de familia histórica. Dirigentes empresariales valencianos y catalanes se alían para reclamar infraestructuras comunes, sobre todo las relacionadas con el corredor mediterráneo, en presencia de los consellers de Economía de la Generalitat Valenciana y la de Cataluña. *¿Cómo han cambiado los tiempos, no? -Porque estos últimos años han sido mejores. Existe más fluidez entre los dirigentes políticos de ambas autonomías así como entre los patronales. De hecho, cuando se produjo un ataque a los productos catalanes tras el boicot al cava catalán dimos nuestro apoyo a los empresarios catalanes. La división existente tiene que ver más con cuestiones culturales y sociales, pero no tanto en el ámbito del negocio. Tengo una excelente relación con el presidente de la Cámara de Comercio de Cataluña, entre otros mandatarios, y queremos compartir infraestructuras. Estamos interesados en que el AVE llegue pronto a Castelló y luego hacia Barcelona, en buscar alianzas entre nuestros puertos, así como en mejorar la AP-7 y en impulsar inversiones en las redes de abastecimiento de agua. *El citado encuentro se celebró en la sede de la Cámara de Comercio de Valencia, puesto desde el que usted hace poco tiempo se alineaba con el PP al acusar a Cataluña de romper España y la unidad de mercado. Incluso comentó que Cataluña «no es de fiar». -Eran otros tiempos. Esa situación va cambiando. Yo no pienso igual que hace seis años porque los políticos también cambian. Es irreversible el Estado de las autonomías tal como define la Constitución. Lo mejor para Cataluña también lo quiero para Valencia. En temas de financiación tanto Cataluña como Valencia somos las que más hemos presionado al Estado por el aumento de población. Es un criterio que compartimos. Hay que solucionar el tema de financiación pero no por ello se puede romper España y la unidad de mercado, que es lo que yo siempre he defendido. Por tanto, Valencia puede trabajar en muchas cuestiones de la mano con Cataluña. Por otro lado, yo hablaba de que no eran de fiar los máximos dirigentes políticos que ha tenido hasta ahora Cataluña, no me refería a los ciudadanos catalanes. Dije en un período concreto que lo mejor eran los empresarios y lo peor, los políticos. Ha habido momentos que han perjudicado a la Comunitat Valenciana. También ellos entienden que faltaban demostraciones concretas. Políticos catalanes han estado en Madrid queriendo que el puerto de Valencia no tuviera más desarrollo. Y que se frenaran sus infraestructuras para no perjudicar al de Barcelona. El presidente Montilla obtiene buenos resultados porque ha buscado el consenso y no el enfrentamiento, como han tenido otros. Me trató con aprecio y cariño el día de San Jordi. Además, pienso que existe entendimiento entre Montilla y Francisco Camps. *Existe una gran competencia entre los grandes puertos en toda Europa para conseguir el tráfico de Asia. -En mi opinión hace falta un frente portuario mediterráneo. Europa nos tiene miedo y para hacer frente a los del norte de continente, sobre todo de Rotterdam o Hamburgo hace falta que tengamos alianzas con el de Barcelona. Podríamos hacer servicios más eficientes y fletes más baratos, entre otras ventajas. Hacer un frente común frente al norte de Europa es necesario porque los grandes barcos de China optarían por estas escalas para ahorrar costes. Ahora bien, eso requeriría que España, un país periférico, mejora sus infraestructuras de carreteras y ferroviarias para trasladar y traer mercancías del resto del continente. El Observatorio que hemos creado las cámaras de Valencia y Barcelona será útil para conseguir que los políticos se mojen. No hace falta crear lobbys, que a veces dan risa, otras ganas de llorar, para conseguir infraestructuras y tener peso en Madrid o en Bruselas, que es donde se deciden las cosas importantes. En esos lugares la Comunitat carece de suficiente peso político. *El presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), José Vicente González, afirmaba recientemente que la situación de crisis implica repensar el modelo del gasto público en los planes sociales así como a ralentizar la aplicación de la Ley de Dependencia. ¿Comparte este análisis? -El mejor gasto social es generar empleo. Es el que mejor que podemos aplicar. Ahora bien, debe ajustarse el mercado laboral a la situación actual poco halagüeña. Ante la imposibilidad de acometer un expediente de regulación de empleo una empresa puede estar abocada a la suspensión de pagos. No se tiene que llegar a esa situación. No estoy proponiendo el despido libre pero la Administración sí debe regular medidas más flexibles para que no sea tan caro el despido. Hay que hacer una reforma laboral, pues de lo contrario no quedará una fábrica en pie. Cada día existe más paro. La Ley de Dependencia es buena pero en momento de crisis tan galopante no existe financiación para aplicarla. Hay que tomar medidas para poder conseguir algo así como un pacto de Estado, que implique a todos los agentes sociales y al Gobierno para buscar fuentes de financiación. *Acabamos de conocer los últimos datos del paro registrado en España. La Comunitat Valenciana, junto con Murcia, es la que más ha destruido empleo debido al debacle en la construcción y, debido a la crisis, al parón de los servicios. En un año el desempleo ha crecido un 38% en la autonomía. -También la Comunitat Valenciana y Murcia son las que creaban más empleo en épocas de bonanza y ahora son, por tanto, las que más destruyen. En cualquier caso no hay grandes diferencias con el resto de autonomías de España, que siguen destruyendo puestos de trabajo. *Algunos empresarios atribuyen el exceso de procesos concursales (antiguas suspensiones de pagos) a la restricción crediticia que vienen aplicando las entidades financieras durante este año por miedo a la morosidad y al coste del dinero. -Los bancos son un negocio más y es lógico que duden de algunos clientes y frenen fuentes de financiación. No hay que vender por vender. Por tanto, es normal que bancos y cajas tomen sus preocupaciones porque les cuesta más el dinero y vigilan más sus cuentas. Sea como fuere, deben dar más dinero a las industrias que generen empleo fijo y también ayudas a las pymes. *A la vuelta del verano parece que muchas persianas de establecimientos y negocios no volverán a subir. ¿Lo peor de las crisis está por venir? -Pienso que todavía no hemos tocado fondo. Estamos en el fango. Después viene el suelo. *Los planes del Gobierno, que negocia con los agentes sociales, empresarios y sindicatos, ¿servirán para paliar la situación? -No hay planes y que hagan confianza. La moral de los empresarios está por los suelos. He pasado varias crisis y no he visto una situación como la actual. Todo el mundo está preocupado y en la calle se ve. Claro que podremos salir pues de todas las crisis hay que salir, aunque el Gobierno debe transmitir confianza. Medidas serias no se han tomado todavía.Tardaremos más en salir de la crisis que el resto de Europa porque el Gobierno aquí se enteró tarde. Europa tiene un problema muy gordo, pues no tiene un líder claro que han sabido dirigir una política, lo que perjudica al conjunto de los países de la Unión Europea. *¿Y qué hace la Generalitat? -Hace lo que puede. No es el Gobierno central y tiene menos competencias en materia económica. Las políticas macroeconómicas dependen del Estado central. El plan de 600 millones de euros de la Generalitat para reactivar la banca, las obras públicas y las pymes es acertado, pues servirá para inyectar liquidez a las empresas y garantizar financiación. Es una manera de mover ficha contra la crisis. También existen programas y planes de competitividad en el comercio, entre otros ámbitos. *Las agencias de «rating» han dado un serio varapalo a las entidades financieras valencianas por su inversión crediticia tan expuesta a los riesgos que genera el sector inmobiliario. -No es un problema grave y también afecta a otras entidades. No lo considero preocupante porque las cajas, CAM y Bancaja, o el Banco de Valencia, tienen buenos beneficios y una estrategia adecuada. *¿Mejorará la gestión de los aeropuertos la privatización que prepara el ente estatal Aena? -Está por ver. En Valencia, Aena ha realizado importantes inversiones en la terminal de viajeros y en la de cargas aunque el aeropuerto no es rentable a diferencia de los grandes recintos de España, por los que pujarán las grandes empresas y son los más interesantes para generar negocio al sector privado. Madrid y Barcelona, junto con el de Palma de Mallorca parecen los mejor situados. *¿Cómo quedaría la competitividad de El Altet y Manises si finalmente el Gobierno central cede las riendas? -Según el número de pasajeros se quedan cortos, aunque todo es discutible. Si se saben administrar y promocionar bien pueden dar un buen servicio. *Resulta paradójico que el PP apueste por mantener el sistema de aeropuertos estatales mientras la Generalitat Valenciana pida compartir la gestión. -Son tonterías. El PP puede desconfiar de que se pueda mejorar los servicios y las infraestructuras y por esto tiene recelos, y es cierto que la Generalitat sí ha pedido la gestión. He tenido contactos con el presidente de la Cámara de Comercio de Palma de Mallorca, así como con el de Gran Canaria, de cara a sumar esfuerzos con otras cámaras de España -la de la Comunitat Valenciana también-para hacer un frente común y reclamar la participación de estas entidades en la gestión de los aeropuertos. *¿Cómo ve el debate hídrico en la Comunitat Valenciana, Cataluña y Aragón? -Cataluña tiene carencias y necesita trasvases. Si requieren agua la dos comunidades, ¿por qué no han de tenerla? Y no hay que derrocharla como sucede con la del Ebro. Solucionar los trasvases en ambas autonomías resulta plausible. Yo he defendido el trasvase del Rodano a Cataluña. Entrevista de José Luis Zaragozá publicada hoy en levante - el Mercantil Valenciano