Foto Blog Pepe Contreras

Magdalena Álvarez se hizo la foto, después de la foto ... queda la incertidumbre del desempleo uno de los mayores dramas sociales. Seguro que la ministra no aparece por aquí.

La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, visitó hoy las instalaciones en Campamento del Puerto Bahía de Algeciras, donde se realiza desde el año 2005 la construcción de la planta offshore de recepción y regasificación de Gas Natural Licuado que partirá proximamente desde la bahía a Venecia.

Una vez instalada en el Mar Adriático, la planta recibirá gas en estado líquido desde Qatar y lo transformará en estado gaseoso para ser distribuido a continuación en la red italiana de gas natural a través de un gaseoducto de 17 kilómetros de longitud que recorrerá la distancia que separará la planta de la costa. Para ello, la terminal contará con sus dos tanques de almacenamiento con capacidad total de 250.000 metros cúbicos. Un cajón de hormigón flotante con una planta regasificadora de gas natural de unas 12.000 toneladas que tendrá una capacidad de producción de ocho billones de metros cúbicos de gas al año y dimensiones espectaculares: 180 metros de largo, 88 de ancho y 47 de altura, que dispondrá de alojamiento para 60 personas. Una de las primeras que se instalará en Europa.

Los socios principales del proyecto son ExxonMobil -que ha realizado los trabajos de coordinación técnica del proyecto-, la empresa petrolífera y gasista qatarí Ras Laffan Liquefied Natural Gas Company y la compañía energética italiana Edison Gas. El contratista principal del proyecto es la compañía noruega Aker Kvaerner Contracting A.S., mientras que Necso, perteneciente al grupo Acciona, es la responsable de la construcción de la plataforma de hormigón.

La mayor parte de los equipos de regasificación e instalaciones auxiliares se han fabricado y montado las factoría de Dragados Offshore en Puerto Real (Cádiz), empresa perteneciente al grupo ACS.

Este proyecto cuenta con un presupuesto que supera los 1.000 millones de euros y un empleo medio de más de 500 personas, una cifra que puede alcanzar los 2.100 trabajadores entre las bahías de Cádiz y de Algeciras.

Al impacto laboral y económico que el proyecto ha generado en la provincia de Cádiz, hay que sumar el novedoso modelo organizativo y constructivo en materia de prevención de riesgos laborales que todas las compañías implicadas en la obra han tenido que adoptar, lo que les ha llevado a alcanzar un récord de más de ocho millones de horas trabajadas sin que se haya producido un accidente laboral grave.

Antes de la fotografía de la ministra Álvarez

Tan sólo hace ocho meses, los vientos soplaban favorables para la nave de Dragados Offshore. La compañía encadenaba un gran contrato tras otro. Cuando los ingenieros y operarios de la empresa aún trabajaban en el proyecto Adriatic, la planta de Campamento, se anunció la consecución del contrato más suculento de la historia de la empresa puertorrealeña. Se iba a construir el mayor barco de perforación petrolífera del mundo, una inversión de 220 millones de euros.

El casco se haría en China, pero toda la ingeniería del buque se desarrollaría en el Bajo de la Cabezuela. Se anunció la creación de un millar de empleos y picos de trabajo en el que se necesitarían 2.000 operarios; habría que ampliar el muelle de las instalaciones para que pudiera albergar los 300 metros de eslora del navío; y carga de trabajo asegurada durante dos años, hasta fin de 2009.

Dragados se apresuró a enviar a las instalaciones de Campamento la planta de gasificación Adriatic para iniciar las necesarias labores de ampliación del muelle. Éstas dieron comienzo en diciembre de 2007. En marzo ya se estaban montando módulos de equipamiento que se instalarían en el casco cuando éste llegase desde el dique chino. El proyecto no se llevará a efecto, pero la compañía se queda con unas instalaciones de dimensiones y calado mayor a las que disponía. Esto permitirá acceder a contratos de obras a las que hasta ahora no se podía optar por no tener las infraestructuras necesarias. Chico consuelo hoy para los 386 desempleados.

El proyecto era todo un hito de la ingeniería civil y naval. El buque sería capaz de perforar el subsuelo marino y de procesar y almacenar el crudo de las bolsas de petróleo, algo que hasta ahora no se podía hacer en una misma plataforma. Su largo brazo levantaría llegaría hasta los 3.000 metros de profundidad y hollaría la corteza hasta los 9.150 metros hasta encontrar el preciado oro negro.

Desgraciadamente nada de esto tendrá la marca de 'Hecho en Cádiz'. La situación financiera del cliente noruego que promovió el encargo se ha visto perjudicada por los constantes incrementos en el presupuesto del proyecto, como, sin duda, también por la coyuntura económica internacional. Los escandinavos tienen la intención de intentarlo en un astillero de Singapur, aunque necesitarán encontrar financiación adicional.

video

¿Por qué en un barco? La respuesta es bien sencilla. Las reservas de petróleo escasean; no quedan grandes yacimientos por descubrir; y las pequeñas bolsas que esperan a que las exploten están en lugares de difícil acceso para las infraestructuras de extracción submarina tradicional. Donde las plataformas no pueden instalarse para perforar a causa de unas condiciones climatológicas continuamente adversas, un buque soportaría las embestidas del mar.

El negocio que se plantea MPF no es la búsqueda del fósil combustible, sino el alquiler de este navío al mejor postor entre las petroleras, siempre sedientas del negro hidrocarburo.