buque
La política de control de la Unión Europea sobre el estado de los buques que navegan por aguas o tocan puertos comunitarios, se endurecerá con el fin de eliminar del ámbito europeo los denominados 'barcos subestándar', es decir, aquellos que no cumplen con las normativas. Un Buque “substandard” para la OCDE es aquél que, bien por su estado, su manejo, ó las actividades de su tripulación no alcanza a cumplir los 'standards básicos de navegabilidad' para la propia embarcación, las personas, la carga y el medio ambiente. El Parlamento Europeo está analizando ya una nueva normativa que tiene como objetivo realizar inspecciones al total de la flota con pabellón de terceros países que atraquen en los puertos de la Unión, en lugar del 25% actual al que están obligados los estados ribereños a partir de 2011. Así lo indicó el miércoles, Manuel Palao jefe de Inspección Operativa de la Dirección General de Marina Mercante, en el transcurso del congreso 'Factores subestándar en el negocio marítimo', que desde ayer se celebra en Gijón, organizado por la Delegación en Asturias del Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos. Palao indicó que en la actualidad se debate sobre si esa medida también afectará a barcos fondeados, si cada Estado tendrá flexibilidad en su aplicación y cómo se resolverá el rechazo permanente a un barco en los puertos comunitarios. El jefe de Inspección, indicó que el crecimiento registrado en el transporte marítimo en los últimos años ha hecho que muchas navieras compren barcos antiguos y no dediquen toda la atención que deberían a su mantenimiento, con el fin de conseguir un mayor rendimiento comercial. Por otro lado, el aumento de la flota provoca, la escasez de tripulaciones cualificadas, por lo que en muchos casos el personal a bordo de un buque no está familiarizado con los procedimientos, una situación que origina accidentes por la acumulación de errores humanos. Por ello, tienen especial cuidado con los denominados pabellones de conveniencia.
Unión Europea
La Unión Europea es consciente de que el sistema actual de inspección y control de buques no sirve para impedir a los 'barcos basura' navegar a su antojo por las aguas comunitarias, y mucho menos para aligerar la carga de trabajo de los inspectores. Esperemos que esta sea la vencida, los anuncios vienen desde la catástrofe del Prestige.