Voladura de Nuestra Señora de las Mercedes
El 18 de mayo de 2007 la empresa comunicó el hallazgo de 17 toneladas de oro y plata en monedas del 'Cisne negro' (Black Swan) y negó que el pecio rescatado fuera el 'HMS Sussex'. Expertos españoles confirman que el buque expoliado por Odyssey es una fragata española 'Nuestra Señora de las Mercedes', hundida en 1804 frente a Cabo Santa María. La Batalla del Cabo de Santa María Son las ocho de la mañana del día 5 de octubre de 1804. La fragata La Clara hace a esa hora señal de cuatro velas indicando al resto de la flota la aparición de fragatas inglesas en el mismo rumbo. La cosa está tranquila. Las noticias que han llegado de los bajeles que la escuadra se ha encontrado a su paso desde que saliera el 9 de agosto de Montevideo, sólo confirmaban la neutralidad de España en la guerra que mantenían Inglaterra y Francia. Pero el jefe de la escuadra, José Bustamante y Guerra, es hombre precavido. Ha pasado mucha mar como comandante de la corbeta Atrevida, compañero de Malaespina en la campaña científica y además ha sido gobernador político-militar de Montevideo. Así que prefiere estar preparado por si la cosa ha cambiado sin que él se enterase y ordena formar en línea con zafarrancho de combate. Una hora más tarde, y a vista del cabo de Santa María, las fragatas inglesas se acercan por barlovento. La más grande de todas, la llamada Indefatigable, está comandada por el comodoro Moore, que acaba de mandar un bote con un oficial y un intérprete para decirle algo a Bustamante. Que tenemos orden de retener esta división y llevarla a Inglaterra y además nos vamos a quedar con todo lo que lleváis. A no ser que quieran ustedes derramamiento de sangre, en cuyo caso, a la vista está que les superamos en porte y cañones. Bustamante se lo pensó y lo consultó con sus oficiales, para concluir que mantendrían el honor si la Indefatigable y las otras tres se atrevían a atacar. No se había separado el bote aún cuando se escuchó el primer cañonazo de aviso de Moore, los cuatro barcos se acercaron a corta distancia dando comienzo la batalla. A los pocos minutos de combate, La Mercedes salta por los aires llevándose al fondo los cadáveres de 249 de sus tripulantes y la fortuna acaudalada por soldados y mercaderes en las Indias. El resto son apresados sin mucha resistencia y llevados a Inglaterra. La prensa británica de la época ya tenía el colmillo que posee la de ahora y no se arredró a criticar con dureza la decisión de atacar a los españoles. "Un gran delito acaba de cometerse", señalaba un papel de Londres. "La ley de las naciones ha padecido la violación más atroz: una potencia amiga ha sido atacada por nuestra fuerza pública en medio de una profunda paz [...] sus leales súbditos han perecido en su defensa, infestando nuestras costas sus saqueados tesoros, y, como el de un pirata, nuestro pabellón tremola sobre el débil, el infeliz y el oprimido...". La historia continúa con el apoyo de España a la Francia de Napoleón. La afrenta de esta batalla frente a la costa portuguesa del Algarve, y que supuso el hundimiento de La Mercedes y el apresamiento del resto de la flota, acabó con la paz entre Inglaterra y España y fue un antecedente reconocido de la batalla de Trafalgar un año después. El director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, José Jiménez, ha declarado que España tiene «grandes perspectivas de recuperar» el tesoro capturado por la empresa Odyssey tras el análisis en Tampa (Florida) por parte de una delegación gubernamental española de las monedas recolectadas por los cazatesoros.«Todo era nuestro. Está muy claro», confirmó José Jiménez, quien anunció que el próximo 8 de mayo se organizará una rueda de prensa para explicar todos los detalles sobre el litigio que mantiene el Reino de España en los tribunales contra la empresa norteamericana Odyssey Marine Explorer. A ella asistirá el abogado defensor de los intereses del Gobierno español, James Goold, que también representó al Estado español en el contencioso por 'La Galga de Andalucía' y la 'Juno', dos fragatas españolas hundidas en la costa este americana y que una empresa estadounidense pretendía expoliar. En declaraciones a los medios tras la presentación de los 'Rencontres Internacionales' en Madrid, Jiménez confirmó, además, la tesis barajada en varias ocasiones por expertos españoles de la Real Academia de la Historia de que el tesoro capturado pertenece a la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes', hundida en 1804 frente a Cabo Santa María, en las costas portuguesas de Faro, tras un ataque sorpresa que desintegró el navío. El equipo gubernamental que viajó hasta Tampa para inspeccionar las 500.000 monedas de oro y plata extraídas por Odyssey, y valoradas en 373 millones de euros, estaba compuesto por el presidente del Consejo Nacional de Patrimonio y director de Arqua (el nuevo museo arqueológico naval abierto en Cartagena), Rafael Azuar; por la directora del gabinete de Numismática y Medallística del Museo Nacional de Arqueología, Carmen Alfaro, y por la subdirectora adjunta de la Dirección General de Patrimonio, Elisa del Cabo. Estas dos últimas, especialistas que, con sólo un vistazo, pudieron determinar el origen de los reales de a ocho (duros, les llamaban también) que cargaba en sus bodegas la fragata española. Dos veces Según declaró a la agencia Europa Press el abogado James Goold, el pasado mes de enero el juez Mark A. Pizzo ordenó a Odyssey permitir a España «analizar las monedas y otros objetos encontrados» en sus excavaciones submarinas. Sin embargo, la empresa norteamericana puso «objeciones» a la tarea. «El juez emitió otra orden que eliminaba las objeciones que Odyssey había hecho a que siguiéramos adelante con la inspección. De modo que hemos tenido que ir dos veces al Tribunal para obtener el permiso de análisis de las monedas», aclaró Goold. En este mismo sentido, José Jiménez aseguró que el nuevo Museo Nacional de Arqueología subacuática de Cartagena será un «centro de referencia» en los trabajos de arqueología subacuática. «Vamos a ser punteros en estos temas porque cada vez se llega a una mayor profundidad en la recuperación de los pecios», indicó Jiménez, quien aseguró que la nueva ley de protección del Patrimonio Subacuático que aprobará el Gobierno ayudará a mejorar todas estas cuestiones sobre las que no existe un cuerpo legal de protección común.